Opinión cine | Black Panther | Marvel

Black Panther: Al fin Marvel se acordó de México

Black Panther: Wakanda Forever es la película más "Marvel" de los últimos tiempos. Recuerda, por momentos, a las películas pre-Endgame, en el tono y temática.

He escuchado mucho decir que Black Panther: Wakanda Forever es la mejor película de Marvel en lo que da del año y, posiblemente, de toda la fase cuatro del universo cinematográfico de Marvel. Me cuesta decirlo, porque tengo un sesgo muy importante por Thor y por Taika Waititi —mi director favorito—. No obstante, puedo decir que sí es la película más “Marvel” de los últimos tiempos. Recuerda, por momentos, a las películas pre-Endgame, en el tono y temática.

No obstante, como la entrega anterior de Pantera Negra tiene una carga política importante, y se enfrentó desde su premisa a un reto importante: re-encaminar la franquicia tras la muerte de su protagonista. Lo logra, hasta donde puede —porque Lettitia Wright (Shuri) no es la mitad de carismática de lo que era Chadwick Boseman y porque, francamente, el guion se queda corto por momentos —abarca mucho y aprieta poco—.

Sin embargo, hay cosas que vale mucho la pena reconocerle: un diseño de producción brutal, como en la anterior entrega, recuperando la estética afro y, ahora, también la de la cultura indígena; un soundtrack maravilloso; y un Tenoch Huerta que se roba la película.

Una carga política característica

Si la primera entrega de Black Panther causó el impacto que causó, mucho tuvo que ver por su discurso en contra del racismo y reivindicación de la cultura africana. Esta vez, trató de hacer lo mismo con la comunidad latina —especialmente con la mexicana—, que es algo que lleva haciendo un rato —Óscar Isaac, Moonknight; Xochitl Gómez, Dr. Strange: Multiverse of Madness; Salma Hayek, Eternals; Gael García, Werewolf by night; etcétera—.

Me parece, y siempre lo digo, que este tipo de discursos en productos como Marvel tienen una carga más de mercadotecnia que de buena fe —no deja de ser Disney, no deja de ser negocio—. Sin embargo, sé de buena fuente que la asesoría que tuvieron para esta película para crear una narrativa antirracista estuvo más que a la altura, y que este tipo de representaciones, bien trabajadas, pueden ser muy benéficas para la sociedad.

Reivindicando al público mexicano

Durante las crisis que sufrió Disney durante la pandemia —el fracaso del live action de Mulán y las pérdidas millonarias que representaron los estrenos simultáneos en cines y en Disney+—, uno de los componentes, no principales, pero más notorios que vi, fue la forma en que ignoraron al público latinoamericano. En el caso de Mulán, porque apostaron a una de las audiencias con más potencial en el mundo, que es la china, ignorando completamente al segmento que más consume cine y a Disney en específico: el latino.

En el segundo caso, con la modalidad de tener acceso a los estrenos por más de 200 pesos en la plataforma, sin considerar que en uno de sus principales mercados somos unos expertazos en la piratería.

No obstante, desde 2021 Disney entendió y vio en México a uno de sus principales objetivos de mercado. Entre más acuerdos comerciales, con tiendas como Liverpool, para aumentar sus ventas de juguetes tanto de Star Wars como de Marvel. Bajo esa lógica, el cambio de origen de Namor, en vez de atlante como gobernador maya, me parece brillante.

En resumen, a manera de verla o no verla: Es una película entretenida, pese a que el guion por momentos se quede corto, pero que se disfruta mucho. Es más, vale todavía más la pena con tal de poder ver y disfrutar a nuestros paisanos.

Suscribite a newsletter

¡Suscríbete a nuestro Newsletter!

Suscríbete y recibe todas las mañanas en tu correo lo más importante sobre México y el mundo.

SUSCRÍBETE

Deja tu comentario