13-02-2018

DEL AMOR AL ODIO… AL AMOR

Waymo (de Google) y Uber finalmente llegaron a un acuerdo sobre el robo de tecnología, y parece que ya todos son amigos otra vez. ¿Quién robó a quién? Todo empezó cuando las empresas que alguna vez fueron como hermanas, no pudieron ponerse de acuerdo para trabajar juntas así que cada una se dedicó a desarrollar vehículos automatizados por separado. En 2015, Uber contrató a Anthony Levandowski, un ingeniero de Waymo que cuando llegó a su nuevo trabajo filtró información secreta del software que usaba su empleador anterior para desarrollar esa tecnología. Waymo demandó a Uber por robarle la información y ganó el pleito. Ahora Uber le va a tener que pagar 0.34% de sus acciones, que equivalen a 245 millones de dólares.


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