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Tras el Culiacanazo el Ejército pidió reforzar seguridad pero el gobierno se negó

Los Sedena Leaks revisados por Animal Político demostraron que en 2019 el Ejército pidió recursos para reforzar la seguridad en Culiacán pero se los negaron.

¡Te traemos un chismesote!

Gracias a los leaks del grupo de hacktivistas Guacamaya y a una revisión de Animal Político, ahora sabemos que tras la primera captura del hijo del Chapo Guzmán, Ovidio Guzmán —quien terminó siendo liberado después de desatarse una ola de violencia en Culiacán, mejor conocida como “Culiacanazo"—, el Ejército alzó la mano y le pidió al gobierno de López Obrador que por favor mejorara la protección de la Novena Zona Militar y de las Unidades Habitacionales Militares de Culiacán, Sinaloa, pero el gobierno federal se negó dar el apoyo.

Se hizo de la vista gorda

En 2019, a semana y media del Culiacanazo, el Ejército hizo la primera petición para que el gobierno mejorará las zonas militares de Culiacán, para “disponer de mayores efectivos para integrar fuerzas operativas disponibles permanentes”.

Y dos años después, en 2021, luego de realizar un análisis de riesgo de la zona, la Sedena hizo la petición formal ante la Secretaría de Hacienda, donde le pidió que desembolsara unos 32 millones de pesos para que pudieran construir dos bardas perimetrales o, por lo menos, que les echaran la mano para que pudieran contratar a más personal que impidiera o dificultara “el acceso a personas ajenas a las instalaciones militares”. Sin embargo, al día de hoy no hay registro de que esta petición haya sido concedida.

Los números de los ataques

Estas peticiones se hicieron motivadas por las bajas durante el operativo del 2019. Y es que, los documentos detallan que la primera captura de Ovidio terminó cobrando la vida de un civil, un agente de la Guardia Nacional, dos custodios, un interno y cinco agresores. Además, un oficial y cinco agentes de la Guardia Nacional resultaron heridos junto con siete soldados, un policía estatal y dos policías municipales. En ese entonces la Sedena desplegó 1,202 elementos de seguridad en Sinaloa, lo equivalente al 64.27% de la fuerza operativa del ejército.

“Para lo anterior, resulta conveniente reorientar el despliegue, mediante la concentración de fuerzas altamente móviles y con gran capacidad de volumen y potencia de fuego, ubicadas en puntos centrales para acudir con prontitud a cualquier emergencia”, se lee en el primer informe.

En la captura 2.0 de Ovidio Guzmán murieron 29 personas, entre las cuales 10 eran soldados; además de que hubo 35 militares heridos.

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