Tu ABC en el conflicto entre Armenia y Azerbaiyán


Desde el domingo 27 de septiembre, los Ejércitos de Armenia y Azerbaiyán se han enfrentado en la zona de Nagorno Karabaj, un territorio que ambos países reclaman como propio y que ha hecho que las tensiones se pongan color de hormiga. Como sabemos que el tema puede sonarte un poco raro, te preparamos una guía para que le agregues a tu CV aquello de “analista del conflicto en el Cáucaso”.

 

¿ Nagorno-KaraKHÉ? 

La región montañosa de Nagorno Karabaj (chance en algunos lugares también te salga como Alto Karabaj) es un territorio que, para ojos de la comunidad internacional y en el estricto geográfico, es parte de Azerbaiyán. Sin embargo, es considerado un enclave armenio (psst. un país que está dentro de otro país) porque la mayoría de sus habitantes son de origen armenio. ¿Cómo no podría haber broncas con este relajo? Pues sí, obviamente la situación tan compleja ha hecho que Armenia y Azerbaiyán tengan muchísimos problemas por esta zona, que para acabarla de amolar, es estratégica en el paso de los energéticos que salen del Mar Caspio con destino a Europa.

Fuente: The Guardian

¿Vamos muy rápido?

Para que no te pierdas, te contamos quién es quién en este conflicto porque sabemos que Azerbaiyán y Armenia están muy lejos y la cosa puede estar un poco enredada. Recuerda que ambos países fueron repúblicas soviéticas que formaron parte de la URSS hasta que ésta se desintegró, en 1991. En aquella fecha, y con solo días de diferencia, ambos países lograron su independencia. Esto dio nacimiento a la República de Azerbaiyán, cuya capital es Bakú y la mayoría de su población es musulmana; mientras que la República de Armenia tiene como capital Ereván y la gran mayoría de sus habitantes son cristianos. 

 

Pero no creas que ahí empezaron las broncas…

De hecho, desde que el gobierno central de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) decidió darle a Azerbaiyán el control del Alto Karabaj, en 1921, Armenia se quejó y empezaron a haber muchísimos problemas entre ambas repúblicas soviéticas. Así estuvo la cosa hasta 1988, cuando hubo un importante enfrentamiento entre ambos países y Armenia logró quedarse con todo el territorio sin que Azerbaiyán pudiera meter las manos. En ese momento, el gobierno de Ereván también se quedó con algunas zonas que rodean al Nagorno Karabaj, en una especie de cinturón de seguridad para evitar perder el territorio. 

 

Pero ahí nació otro detallito.

Porque los armenios de Nagorno Karabaj proclamaron su independencia en 1991, bajo el nombre de la República de Artsaj, en una clara muestra del nacionalismo que hay en la región. Sin embargo, ni la ONU ni ningún país del mundo (incluido Armenia) reconocen a esta república. A pesar de esto, como se consideran armenios, los karabajíes tienen una muy buena relación con Ereván.

 

Y para evitar que las cosas se salieran de control…

Desde los noventas, Francia, Rusia y Estados Unidos lideraron el Grupo de Minsk, una asociación que formó parte de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) cuyo objetivo era mediar en el conflicto y evitar que se empleara la fuerza. ¿Tuvo éxito? Pues digamos que un poco, porque en 1994 se logró firmar un endeble alto al fuego que permitió que el conflicto estuviera suspendido.

 

Pero no duró mucho el alto al fuego.

Digamos que, por momentos, el alto al fuego le hacía lo que el viento a Juárez y las cosas se salían de control. Así pasaron los años con un montón de incidentes a lo largo de la llamada “línea de contacto”, pero fue en 2016 cuando las cosas verdaderamente se salieron de control. ¿Pooor? En abril, ocurrió la llamada Guerra de los Cuatro días, en la que murieron cerca de 200 personas. 

 

Y otra vez la burra al trigo.

En julio del 2020 ya pintaban mal las cosas, porque hubo varios enfrentamientos en las zonas que rodean al Alto Karabaj. En aquellos días, cerca de 20 personas murieron y como ya es costumbre, ambos países acusaron al otro de ser el primero en lanzar la primera piedra. 

 

Lo que ha pasado en los últimos días.

Desde el domingo 27 de septiembre, ambos Ejércitos se han enfrentado en los choques más violentos desde la Guerra de los Cuatro Días. Armenia asegura que Azerbaiyán empezó todo, pero Bakú insiste que ellos solo contestaron las provocaciones de su vecino. Entre que son peras o manzanas, lo que se sabe es que ha habido muchísimos bombardeos con aviones y drones, además de ataques por tierra usando artillería pesada. Hasta el lunes 28, habían muerto más de 100 soldados y 8 civiles, en ambos bandos.

 

Y obvio, los dos se están colgando medallitas.

Según el gobierno azerí, han logrado conquistar varios puntos estratégicos de Nagorno Karabaj; sin embargo, Armenia sostiene que esto no es cierto y que ellos siguen controlando todo el territorio. Lo que sí es un hecho es que se han destruido 14 tanques de ambos bandos, sistemas de misiles antiaéreos y hasta un helicóptero de Azerbaiyán. 

 

Cada país tiene su alianza. 

Como suele pasar en estos casos, cada Estado tiene un barrio que lo respalda. En el caso armenio, Rusia usualmente está de su lado e incluso mantiene tropas en su territorio. ¿Pero son bffs? Digamos que sí se llevan muy bien, pero tampoco son uña y mugre. De hecho, Moscú tiene vínculos muy importantes con el gobierno de Azerbaiyán, al punto que muchas de las armas que tienen vienen de Rusia y de Israel, con quien también la llevan bien a pesar de las tensiones israelíes con Turquía.  

 

¿Y qué onda con Turquía?

Ankara ya dijo que le dará su “apoyo total” a Azerbaiyán, uno de sus más grandes aliados en la región. El gobierno de Erdogan, a pesar de pedirle a los involucrados que le bajen dos rayitas, ya dijo para que las cosas se calmen Armenia se tiene que salir por completo de la zona. Además de esto, se ha especulado que los turcos han usado sus cazas F-16 en los bombardeos del domingo, así como haber enviado rebeldes de las milicias sirias a pelear del lado de Bakú, aunque nada de esto se ha confirmado. Lo que es un hecho es que Armenia y Turquía la llevan pésimo, al punto que Ankara no reconoce haber cometido el genocidio armenio entre 1915 y 1923, en el que cerca de millón y medio de armenios fueron asesinados. 

 

Okok, pero… ¿Por qué estalló todo ahorita? 

En 2018, una revolución en Armenia hizo que nuevos liderazgos llegaran al poder de Ereván, alimentando las esperanzas de que la resolución al añejo conflicto podría estar cerca. Sin embargo, los años han pasado y nada más no hay avances, lo cual ha generado muchísima decepción en la gente. Súmale a este descontento que la pandemia ha hecho que los precios mundiales del petróleo caigan de forma muy importante, lo cual le ha dado en la torre a la economía de Azerbaiyán, generando todavía más descontentos y, según algunos analistas, abriendo una posibilidad para que Armenia dé el primer paso. 

 

¿Qué consecuencias puede tener todo esto? 

La primera es la situación humanitaria, ya que si continúan los enfrentamientos se espera que muchas más personas mueran. Además, la cosa complicaría todavía más la región, que ya está llena de intereses geopolíticos y energéticos de potencias locales como Rusia, Turquía, Irán e Israel. Y por si todo esto no fuera suficiente, un conflicto en el que se vea involucrado Azerbaiyán puede complicarle las cosas a la Unión Europea, ya que el 5% del gas que se consume viene de territorio azerí. 

 

Vía: The Guardian, Mauricio Meschoulam, Revista 5W, Foreign Affairs, El País, Reuters y The New York Times




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