La reforma (not green) eléctrica de AMLO


Tras un largo debate en la Cámara de Diputados y la de Senadores, la propuesta de reforma a la Ley de la Industria Eléctrica enviada por el presi Andrés Manuel López Obrador fue aprobada. Como la idea de de AMLO no es muy Greta-Thunberg-friendly además de que le da en la torre a la competencia al beneficiar a la Comisión Federal de Electricidad, muchas empresas de energías renovables han presentado amparos en su contra. ¿Vamos muy rápido? Tranqui, para eso te armamos esta guía con la que serás todo un analista energético.  

 

Primero lo primero

El 29 de enero de este año, Andrés Manuel López Obrador puso a trabajar lapíz y papel y le mandó al Congreso una iniciativa preferente con la que buscaba hacerle unos arreglitos a la Ley de la Industria Eléctrica, que fue parte de la reforma energética que se aprobó durante el gobierno de Quique Peña Nieto. ¿Qué es eso de preferente? El día que inicia el periodo ordinario de sesiones del Legislativo, el presidente puede mandarles a los legisladores una iniciativa que tendrán que discutir en menos de 30 días. Obviamente, los presidentes mandan como preferentes aquellos temas que más les importan. 

 

¿Así que estos temas son los favs de AMLO?

Digamos que sí, porque el presidente ha tratado de cancelar la reforma energética de Enrique Peña Nieto y ha mandado muchísimas iniciativas para modificar la política energética de México. Una de ellas es la Política de Confiabilidad, Seguridad, Continuidad y Calidad en el Sistema Eléctrico Nacional, que se presentó el año pasado y mediante la cual buscaba restringir la participación de las energías renovables en el sector energético de México para darle más peso a la Comisión Federal de Electricidad. 

 

¿Qué pasó con esa política?

La Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) dijo que esta propuesta iba en contra de la Constitución, así que presentó una controversia constitucional ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación para que los jueces la declararan inválida. ¿Lo hicieron? Pues digamos que la dejaron súper light porque los ministros eliminaron muchísimos puntos claves de la propuesta original, argumentando que se le daría muchísimo más poder del necesario a la CFE. 

 

¿Y de qué va esta nueva propuesta?

Es bastante similar a la anterior porque también busca cargarle la mano a la CFE y que sean ellos los primeros en administrar la energía eléctrica del país. Según Andrés Manuel, durante “el periodo neoliberal” se privatizaron las empresas energéticas del país, así que su plan es cambiar todo el modelo de energía de México para que ahora sean las empresas del estado las que tengan el control y se “rescate la soberanía energética” de nuestro país.  Con esta nueva propuesta, AMLO busca modificar el mecanismo de despacho de las centrales eléctricas. 

 

¿En español? 

La reforma energética aprobada en 2013 estipulaba que la CFE era la máxima autoridad para distribuir la energía eléctrica en todo el país pero tenía que comprarle este recurso al mejor postor, o sea, el que le vendiera energía más barata sin importar si era producida por CFE, Pemex o cualquier empresa privada. Lo que busca la nueva reforma de AMLO es cambiar este detallito y que ahora el Centro Nacional de Control de Energía escoja antes la electricidad de CFE en sus hidroeléctricas, aún cuando sea más cara y hasta el final, comprarle a los privados. 

 

¿Y sí está más cara?

Según datos de la Comisión Reguladora de Energía, la electricidad creada a través de tecnología eólica y solar, que está en manos de empresas privadas, es la más barata del mercado con costos promedio de 381 pesos por megavatio-hora (MWh). Mientras que la energía hidroeléctrica, termoeléctrica y de ciclo combinado, todas desarrolladas por la CFE, llegan a costar entre 1,219 y 2,049 pesos por MWh. Así que, para muchos, esta propuesta incrementará los costos del recibo de luz a los usuarios. 

 

Pero ahí no para el tema…

Porque muchísimas organizaciones y colectivos ambientalistas han dicho que la propuesta le dará en la torre a la protección al medio ambiente y la lucha contra la emergencia climática. Organizaciones internacionales como World Wildlife Fund le pidieron al Legislativo que no aprobara esta iniciativa ya que vulnera el derecho humano de los mexicanos a un ambiente limpio, que está establecido en el Acuerdo de Escazú que México acaba de ratificar. 

 

¿Por qué han dicho todo esto?

Todo está en el tipo de combustible que usará CFE para producir la energía. Con esta ley, la Comisión Federal de Electricidad usará energías fósiles como el carbón, el gas natural y el combustóleo, un derivado del petróleo que es tan tóxico y contaminante que ya está prohibido en todo el mundo. Y he ahí el detalle porque, como Pemex produce muchísimo combustóleo refinando el petróleo y ya no se lo puede vender a nadie en el extranjero, ahora se lo pasará a la CFE para que haga energía eléctrica con él. Por todo esto, muchos han bautizado a esta reforma como la “Ley Combustóleo”. 

 

¿Y qué onda con los compromisos internacionales?

La reforma es tan agresiva con el planeta que muchos especialistas señalan que México se está saliendo de facto de los Acuerdos de París, el máximo esfuerzo multilateral para proteger al planeta de la degradación ambiental. Además, también va en contra de muchísimos compromisos que México adquirió al firmar y ratificar tratados como el T-MEC, el Tratado Integral y Progresivo de Asociación Transpacífico (CPTPP) y hasta el Tratado de Libre Comercio entre México y la Unión Europea. 

 

¿Sirvieron de algo todos estos señalamientos?

Para nada porque después de una discusión en la Cámara de Diputados, la iniciativa pasó a la Cámara de Senadores en donde pasó en fast track. Con los 68 votos a favor de las y los senadores de Morena y el PT, la iniciativa fue aprobada sin mayores discusiones. Los legisladores del PAN, PRI, PRD, Verde y Movimiento Ciudadano se quejaron de que ni siquiera hubo sesiones de Parlamento Abierto, donde expertos en la materia van a la Cámara para exponer su punto de vista sobre los proyectos legislativos. 

 

¿Entonces la ley ya se aprobó?

Yap, pero el tema sigue candente porque al día siguiente de que entrara en vigor, muchísimas empresas mexicanas que se dedican a la generación de energía renovable presentaron amparos contra la ley. Considerando esto, un par de jueces federales tomaron la decisión de suspender temporalmente la reforma eléctrica de AMLO. ¿Ehh? Hasta que los juicios de amparo no se resuelvan, la ley no tendrá efectos. 

 

Y como era de esperarse…

Esto no le gustó nadita al gobierno. El presidente López Obrador pidió investigar a los jueces que otorgaron las suspensiones y hasta dijo que, si los magistrados consideraban que su reforma es inconstitucional, va a mandar una iniciativa al Congreso para que se cambie la Constitución. Además, la Secretaría de Energía ya impugnó las decisiones de los jueces, por lo que se espera que el tema siga subiendo de nivel entre los distintos tribunales hasta que el caso llegue a la Suprema Corte. Así que sí, la moneda está en el aire. 

 

Vía: Forbes México, Reporte Índigo, Comisión Reguladora de Energía, El Economista, Greenpeace

 




Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password