A pesar de que los bomberos llegaron rápidamente, un incendio en el Hospital Changfeng al sur de Pekín cobró la vida de al menos 21 personas. Cuando todo estalló, las llamas obligaron a las y los pacientes a empujarse incluso contra las ventanas del edificio, mientras esperaban ser rescatados; de hecho, una persona saltó de un techo a otro para intentar escapar. Al parecer este es el incendio más letal en la capital de China en las últimas dos décadas; lamentablemente, se cree que el número de muertos puede aumentar.