Entretenimiento y Cultura | maharajá | collar | Cartier

Una historia de apropiación: El collar del maharajá

En la MET Gala, Emma Chamberlain usó un collar de Cartier que perteneció al maharajá de Patiala, una pieza que desapareció del tesoro real en 1948.

Hablar de apropiación cultural en la moda puede ser complicado, ya que en ocasiones es difícil determinar hasta qué punto alguien toma un elemento de una cultura para hacerlo ‘suyo’, o hacerlo pasar como un objeto o idea ‘original’, sin dar el crédito merecido. Pero hay otras ocasiones en que esto es demasiaaado obvio.

En el más reciente caso de “lo tomemos, nadie se va a dar cuenta”, la atención pública ha recaído en el choker que Emma Chamberlain usó en la MET Gala de este año. ¿Qué tiene de especial este collar? Bueno, resulta ser que esta pieza de Cartier perteneció al maharajá de Patiala —o sea, el monarca de este estado de la India— en 1928.

Este choker forma parte de un collar más grande que está conformado por cinco cadenas de platino, con 2,930 diamantes incrustados y uno que otro rubí birmano. Este, por azares del destino —por no decir que por un ejemplar robo—, desapareció del tesoro real de Patiala 20 años después ser creado; tiempo más tarde, una parte del collar llegó a manos de Cartier —su creador— y lo restauró. Y ahora, en pleno 2022, fue quien colocó el choker en el cuello de Chamberlain, embajadora de la marca que ha tomado como suyo el collar de Bhupinder Singh, el maharajá ultrajado.

A ver, a ver ¿qué pasó bien con el collar?

La historia del “Collar de Patiala”, como llegó a bautizarse, comienza en 1888, cuando el séptimo diamante más grande del mundo fue encontrado en Sudáfrica: el diamante “De Beers”. Un año después de su descubrimiento, el maharajá lo compró y le pidió a la casa de joyas Cartier que le hiciera un collar ceremonial, donde el diamante fuera la joya protagónica. Bhupinder lo hizo pensado en dejar un legado con esta reliquia familiar.

Como dijimos, tiene incrustados 2,930 diamantes y algunos rubíes birmanos. Peeero, cabe aclarar que, al día de hoy, no todos son diamantes originales, sino réplicas.

El por qué de esto tiene que ver con su desaparición del tesoro real de Patiala en 1948 —la última vez que el maharajá lo tuvo en su presencia—. Estuvo perdido durante 32 años, hasta que apareció en una subasta de Sotheby's, aunque no estaba completo. En esa ocasión, Cartier compró únicamente el diamante De Beers, y luego, cuando apareció una parte del collar en una tienda de antigüedades de Londres, adquirió este pedazo. Cartier fue quien recreó el collar y quien le puso las réplicas.

No está de más contarte que, si el collar del maharajá se hubiera conservado íntegro hasta el día de hoy, sería la pieza de joyería más cara de todo el mundo.

¿En qué momenta llegó a la MET y por qué ha sido controversial?

Cartier dispuso el choker de este gran collar a su embajadora, la youtuber Emma Chamberlain, quien con una falda y corset de mangas largas —hechos a la medida— de Louis Vuitton, caminó por la alfombra roja más prestigiosa de Estados Unidos, previo a la MET Gala.

Pero poco pasó para que el disgusto entre la gente, especialmente originaria de la India —y con justa razón—, comenzara.

El uso de esta joya en este contexto ha sido controversial por dos cosas: 1) no sé dio el crédito o atribución al dueño original de la pieza en el evento: el maharajá; pero sobre todo porque 2) se trata de una reliquia familiar hindú y, más allá de eso, una pieza histórica de todo un país, que ‘misteriosamente’ desapareció y ahora lo ha portado una chica estadounidense a un evento con un alcance mediático gigantesco.

Lo problemático es que se considera, por parte de quienes pertenecen a la cultura hindú, como un bien ‘robado’, en el sentido de que, si bien pudo ser adquirido por un precio por parte de Cartier, realmente pertenece a la India.

Esto es lo que sucede cuando hablamos de casos de apropiación cultural: una práctica que consiste en la adopción o uso de elementos de una cultura ‘no dominante’ por parte de una ‘dominante’.

El revuelo se ha levantado especialmente a través de Twitter, donde personas han declarado: “El colmo del privilegio es poder hacer alarde de bienes robados en el escenario mundial. Joyas robadas de Panjab resurgen en la MET Gala de Nueva York”.

Y en ese sentido figuran la mayoría de los comentarios, haciendo hincapié en la falta de respeto hacia esta cultura: “Gracias #Cartier. Esas son las joyas del Maharajá de Patiala. Esa es una pieza de la historia robada de la India, no una joya elegante para prestar a las celebridades. Una falta de respeto en muchos niveles”, escribió alguien más.

Al momento, la fábrica de joyería no ha dicho nada respecto a esta inconformidad, pero es cierto que en su página oficial dan cuenta de la historia del maharajá Bhupinder Singh y su relación con Cartier a la hora de encomendarle diferentes piezas, incluido el Collar de Patiala.

Como sea, este es un caso que ha ganado la atención pública a nivel mundial y será interesante ver cómo se desarrollan los hechos, a partir de las denuncias tan claras de una cultura que, frente a unos gigantes como lo son Francia y Estados Unidos, deberá seguir luchando por lo que es suyo.

Suscribite a newsletter

¡Suscríbete a nuestro Newsletter!

Suscríbete y recibe todas las mañanas en tu correo lo más importante sobre México y el mundo.

SUSCRÍBETE

Deja tu comentario