¿No es para tanto? 


Manuel Balce Ceneta/AP

Aunque la CIA dijo que el príncipe Mohamed Bin Salmán había ordenado la muerte del periodista Jamal Khashoggi, el presidente Trump decidió respaldar a su “gran aliado”.

Increíble pero cierto. El viernes pasado, la agencia de inteligencia estadounidense señaló al príncipe heredero de Arabia Saudita como responsable de la muerte de ese periodista que significaba una piedra en el zapato para el reino. Desde entonces, y mientras países como Alemania suspendían su compra de armas a los saudíes, todos se quedaron esperando la respuesta de Trump. El hecho de que el líder de una nación mandara a matar a un periodista (o a quien fuera), y que el asunto quedara así, como si nada, era inadmisible. Y teniendo en cuenta que Estados Unidos y Arabia Saudita son bffs y socios comerciales importantísimos, el asunto era más delicado. ¿Y entonces? Pues nada. Ayer Trump sacó un comunicado explicando lo importante que es la relación con Arabia Saudita y aclarando que el príncipe ya le dijo, varias veces, que él no mandó a matar a Khashoggi. O sea, o le creyó al saudí y no a sus propios servicios de inteligencia, o le importaron más los 450.000 millones de dólares que Arabia Saudita tiene pensado invertir en Estados Unidos.

0 Comments

Leave a Comment

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password