Alieni iuris


Raquel López-Portillo Maltos 

@rak_lpm

 

Los medios nacionales han estado plagados de noticias y opiniones sobre la reciente renuncia del ministro Eduardo Medina Mora a su cargo en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). Con 111 votos a favor, 13 en contra y 5 abstenciones, la renuncia fue aprobada por el Senado a pesar de no haber claridad en los motivos detrás de su decisión, ni de si éstos ameritan la gravedad necesaria para que sea válida. Más allá de las implicaciones y los intereses políticos detrás de este suceso, quisiera aprovechar esta coyuntura para dejar en claro el papel primordial que tiene la SCJN como garante de los derechos humanos en tres sentidos: por lo que aporta, por lo que defiende y por lo que representa.

La SCJN es el máximo tribunal constitucional de México. Es decir, no hay institución por encima de ésta, siendo sus resoluciones legales definitivas. Además de sus funciones de impartición de justicia, la SCJN es el máximo protector de los derechos fundamentales. En este sentido, es uno de los órganos que más ha hecho aportaciones en esta materia. Además del conocimiento generado mediante sus interpretaciones y decisiones, la SCJN ha logrado implementar instrumentos jurídicos innovadores y fundamentales en una democracia moderna, tales como el principio pro persona, el control de convencionalidad y la impartición de justicia con perspectiva de género. Esto ha logrado que se privilegie la máxima protección de las personas, que se armonice el derecho internacional y el nacional, y que se implementen nuevas directrices que se adapten a los desafíos actuales.

Por su parte, no hay que olvidar que la SCJN funge como un actor clave en la defensa de derechos en el sentido de velar por su correcta materialización. Esto se debe a que sus resoluciones no se limitan a un reconocimiento formal sino que son vinculantes, es decir, que le atribuyen obligaciones específicas a los poderes estatales. El valor de esta función radica en que la defensa no se queda en un mero discurso sino que se concreta ya sea mediante legislación o políticas públicas. Además de ello, por su naturaleza, la SCJN ha adoptado temas que habían sido ignorados y que ahora resurgen por las necesidades sociales.

Finalmente, y como bien se ha expresado en las columnas de opinión, el poder judicial juega un papel esencial en el equilibrio de poder y en la generación de contrapesos. El trabajo y credibilidad que ha logrado consolidar la SCJN no debe tambalearse por una especie de Leviatán, ya sea en forma de jefe de Estado o “la voz del pueblo”. Contrario a las afirmaciones del ministro presidente, Arturo Zaldívar, el poder judicial no debe “escuchar el mensaje de las urnas”, ni mucho menos apegarse a la voluntad gubernamental. Mucho se ha avanzado para que regresemos a un pasado de amiguismos y corrupción dentro de la corte.

Es por ello que resulta tan decisivo el perfil de quienes se desempeñan como ministros o ministras. Más allá de sus preferencias, debe ser su principal prioridad velar por los intereses de la ciudadanía. Es precisamente esta diversidad ideológica la que fomenta la inclusividad de distintas perspectivas. Esto resulta especialmente relevante en el panorama de violaciones sistemáticas a derechos humanos e impunidad que enfrenta el país y las constantes demandas de justicia.

Por estas razones, la ciudadanía deberá estar atenta a la terna que propondrá próximamente el presidente López Obrador. En el Derecho Romano, se utilizaba el término alieni iuris para describir la condición de una persona cuyas libertades estaban sujetas a la potestad de otro. No permitamos que nuestros derechos estén supeditados a intereses particulares ajenos a los fines que persigue este órgano.

 


Sobre la autora:

Raquel López-Portillo Maltos es licenciada en Derechos Humanos y Gestión de Paz por la Universidad del Claustro de Sor Juana. Fue Coordinadora General de la campaña HeForShe de ONU Mujeres en su universidad y actualmente es Asociada del Programa de Jóvenes del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI). Se ha desarrollado en los sectores público, privado y de la sociedad civil en temas de seguridad, igualdad de género y educación.  Apasionada del flamenco, la fotografía y la literatura. A favor de: el derecho a elegir, el debate, las opiniones sustentadas y la igualdad de oportunidades. En contra de: la violencia, la ignorancia, la mediocridad y las mentes cerradas.

Mercedes Migoya1 Posts

Mercedes Migoya es la directora de Contenido de Telokwento. Es internacionalista y ha desarrollado su carrera en medios de comunicación. Le interesa especialmente todo lo que tiene que ver con Medio Oriente y Seguridad Internacional. A favor de: varias libertades, especialmente la de expresión. En contra de: la corrupción, el abuso de poder y la burocracia.



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