Bandersnatch: Videojuegos al servicio de la democracia


Ricardo M. Salas

@segunricardo

“El potencial que la gamificación ofrece para el buen gobierno parte principalmente de que ésta ofrece vías para incentivar una mayor participación, inclusión, y consecuentemente, mayor transparencia en todo el ciclo de las políticas públicas. 

–Subhodeep Jash, 2019 India-U.S. Fellow en New America

 

El TetraBIN de Sydney

¿Te imaginas poder hacerle un bien a tu comunidad como algo divertido? Quizás algunas almas caritativas dirán que ya se divierten haciendo algún servicio social o participando en las decisiones de su localidad. Pero… vamos, seamos sinceros: a muy pocos nos parece divertido involucrarnos en la vida pública. 

Hacer gobierno es tedioso, y en la mayoría de los casos, bastante desesperante en países en desarrollo como México, en donde las autoridades frecuentemente olvidan a su localidad hasta que se acercan las siguientes elecciones. Sin embargo, investigaciones recientes apuntan a que la participación ciudadana podría incentivarse de formas más placenteras. ¿Qué tal si reportar baches o luminarias fundidas fuera tan divertido como jugar Pokémon Go? ¿Qué tal si tirar la basura fuera algo curioso y lúdico? ¿O qué tal si pudieras obtener puntos para museos o el transporte público a cambio de participar en las decisiones de tu comunidad? 

Autores como el Prof. Gianluca Sgueo y el orador Yu-Kai Chu (entre muchos otros que abanderan esta nueva corriente de gobierno) sugieren que aplicar ciertos elementos presentes en la mayoría de los juegos y videojuegos—premios, puntos y reconocimiento público—podrían ser la clave para incrementar la participación ciudadana de una forma más amena. 

Por mi parte, tuve la oportunidad de platicar con mi excompañero y colega indio Subhodeep Jash, sobre su más reciente investigación como parte de un grupo de becarios sobre tecnología y gobierno para New America en Washington D.C., uno de los Think Tanks más reconocidos en todo el mundo para temas de política pública, sociedad y buen gobierno. Subhodeep –ahora consultor internacional en Nueva Delhi– es uno de tantos que se han dedicado a investigar las formas en las que la gamificación (o “jueguificación” para algunos) puede resolver problemas críticos en las ciudades al acercar a la gente con sus autoridades de una forma entretenida. 

Subhodeep me platicó que esta nueva tendencia de gobierno en realidad no es tan reciente como parece, algunas ciudades como Boston ya habían logrado incrementar la participación de sus ciudadanos con programas con el de una aplicación llamada “Spotholes” en 2016, la cual permitía a los habitantes de una localidad reportar baches desde su teléfono celular con gran precisión, particularmente en primavera, que es cuando la nieve comienza a derretirse y los agujeros en el pavimento empiezan a brotar por todos lados. 

Tomar los juegos en serio: La investigación de Subhodeep Jash sobre el potencial de los juegos aplicados a la participación ciudadana le mereció varias menciones en la prensa local de su país. Imagen:  The Economic Times

Cuando la ciudad decidió agregarle un componente de realidad aumentada a la aplicación (algo muy similar a como luce el juego Pokémon go), la iniciativa logró cuadruplicar el número de reportes por baches que en años pasados. Tal fue el éxito de esta campaña, que el alcalde de Boston logró posteriormente un acuerdo con Niantec Inc., la compañía detrás de Pokémon Go para desarrollar “PokéStops”, un juego diseñado para que estudiantes y jóvenes pudieran agregar descripciones de parques o edificios históricos a la plataforma, y así incentivar a la comunidad para mapear a la ciudad y digitalizar algunos de sus lugares más icónicos. Un juzgado después escogía las mejores ubicaciones agregadas por los usuarios y se encargaba de dar un premio simbólico a los ganadores. 

Algo muy similar es lo que ocurre con el TetraBIN de Sydney, Australia, un bote de basura que motiva a los peatones a reciclar la basura de una forma inteligente al combinar un juego estilo tetris y hacer de la experiencia de tirar basura en su lugar algo satisfactorio, aunque sea por unos momentos. Otro caso, es lo que hizo el Ministerio para los Electrónicos y la Tecnología de la Información (MeitY) en India a través del portal www.india.gov.in y su plataforma de gobierno abierto www.data.gov.in, las cuales tenían como objeto proveer un mejor acceso a información pública y datos a la ciudadanía.

Subhodeep afirma que este tipo de iniciativas sirvieron en un principio para desarrollar, con éxito, presupuestos participativos y otros proyectos junto con la ciudadanía, pero que también han sido trivializados al usarse como plataformas de consulta para el diseño de logotipos municipales y algunos otros proyectos que no son tan fundamentales para la vida pública. 

La gamificación contempla, en corto, que elementos como la acumulación de puntos, los rankings, los retos, el misterio y el incremento en la dificultad de un juego son algunos de los factores que mantienen al usuario entretenido y lo motivan a seguir participando en un juego, sobre todo cuando hay un componente de competencia entre los jugadores, quienes pueden ameritar alguna recompensa a cambio de un buen desempeño en la plataforma. 

Para mi sorpresa, Subhodeep me comentó que uno de los casos de estudio más famosos que encontró durante su investigación de juegos aplicados al buen gobierno, fue el de Talnepantla de Baz, Estado de México. Subhodeep me explicó que cuando el alcalde Guillermo Alfredo Martínez González se dio cuenta de la poca participación ciudadana que existía en la localidad y de la apatía para reportar incidencias delictivas, decidió desarrollar una especie de “catálogo de buenas acciones”, el cual estaba diseñado para que los ciudadanos escogieran un acto desde una lista predeterminada de buenas acciones como salir a votar, ayudar a adultos mayores, entrenar a becarios o la organización de eventos culturales, entre otras. La idea era de que al realizar estas actividades, los participantes fueran acumulando puntos que después podrían canjear por pases para el transporte público, la renta de bicicletas o algún otro “beneficio municipal”. 

Subhodeep cuenta que este tipo de iniciativas, como la del municipio de Tlalnepantla, prometen mejorar la participación ciudadana y sanar el tejido social a través de incentivos lúdicos. Sin embargo, no todos los rankings sociales son buenos, por supuesto que hay consideraciones de privacidad y de control que no tienen a muchos tan contentos. Un ejemplo de un sistema de puntos que no solo premia a sus ciudadanos, sino que también contempla castigos para aquellos que se porten mal (ante los ojos del gobierno federal) es el Sistema de Crédito Social que se ha implementado en China, el cual otorga recompensas a aquellos que cumplan con las expectativas de las autoridades, pero que amenaza con una serie de castigos, que pueden ir desde negar acceso a créditos o negar permisos de viaje, a quienes no cumplan con los puntos necesarios en su boleta digital. Algunos locales, sin embargo, aseguran que sistemas como el de China no hacen más que aumentar la tensión social y que representan métodos de control totalitarios que hacen todo menos servir a la comunidad. 

El tema es más que interesante, y como todos los avances tecnológicos, promete beneficios y peligros dependiendo de la forma en la que la “jueguificación” sea implementada en la vida pública. El futuro del gobierno está aquí. 

Aquí abajo encontrarás la entrevista completa con Subhodeep Jash:


 


Sobre el autor:

Ricardo M. Salas es comunicador especializado en política pública. Conduce un programa sobre emprendimiento en México y América Latina, y escribe sobre diversos temas de interés colectivo: salud pública, desarrollo sostenible, ciencia y tecnología, política y cultura popular. Fungió como analista político desde Alemania y ha entrevistado a algunos de los actores más influyentes de la agenda internacional. Es audiófilo por accidente y melómano de tiempo completo. Está a favor de: el estado de derecho. En contra de: la prepotencia, el nacionalismo y los extremos de la política de identidad. Puedes saber más sobre él en www.segunricardo.com

Mercedes Migoya61 Posts

Mercedes Migoya es la directora de Contenido de Telokwento. Es internacionalista y ha desarrollado su carrera en medios de comunicación. Le interesa especialmente todo lo que tiene que ver con Medio Oriente y Seguridad Internacional. A favor de: varias libertades, especialmente la de expresión. En contra de: la corrupción, el abuso de poder y la burocracia.



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