Cero y van muchas: AMLO vs. CNDH


Raquel López-Portillo Maltos 

@rak_lpm

 

Pareciera que la negativa del presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, a asistir a la presentación del informe de actividades de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) el pasado mes de junio fue solo el inicio de una serie de tensiones que se han suscitado desde entonces con este organismo. Por el momento, existen al menos tres asuntos en los que la administración federal ha tomado una postura de rechazo respecto al actuar de la Comisión, y que han dejado mucho de qué hablar.

El primer roce se suscitó luego de la cancelación del Programa Federal de Estancias Infantiles. Ante esta medida, la CNDH emitió la Recomendación 29/2019 en la que afirma que la terminación de dicho programa constituye una medida regresiva en la que se violan distintos derechos humanos de los usuarios y beneficiarios de estos centros de cuidado al disminuir el estándar de protección de los mismos. Esta recomendación es consecuencia de las más de 200 quejas por al menos 5 mil 340 personas agraviadas entre madres, padres, responsables y trabajadoras de las estancias. AMLO tachó esta medida de “inaceptable” y “una vergüenza”, a lo que la CNDH respondió con una petición de reconsiderar la negativa, ya que el no hacerlo es propio de regímenes autoritarios.

El segundo choque de AMLO contra la CNDH ocurrió hace apenas unos días, luego de que ésta presentara cuatro acciones de inconstitucionalidad respecto al contenido de algunas leyes reglamentarias (Ley Nacional sobre el Uso de la Fuerza y la Ley Nacional del Registro de Detenciones) de la Guardia Nacional ante la Suprema Corte de la Justicia de la Nación. Esto con la finalidad de garantizar que el carácter del nuevo cuerpo de seguridad sea realmente civil y delimitar sus competencias en acciones como los operativos de redadas contra migrantes, la intervención de las comunicaciones de ciudadanos sin denuncia previa, la utilización de armas en contra de manifestantes, entre otras. La respuesta de AMLO en esta ocasión, a pesar de que fue un poco más políticamente correcta, al “diferir respetuosamente” y decir que “sí se cumplen los parámetros constitucionales”, la contraposición sigue presente.

El tercer round está en pleno punto de ebullición. Luego de que la Secretaría de Seguridad Pública declarara que los elementos de la policía federal no pasarían automáticamente a la Guardia Nacional como lo hicieron los militares y navales, sino que tendrían que pasar por un control de confianza, exámenes toxicológicos, pruebas de polígrafo, además de pruebas físicas y psicológicas realizadas por SEDENA, los policías no se quedaron nada contentos. El problema se agravó aún más ya que, además de que no pueden entrar en igualdad de condiciones, no se les garantizará que conserven sus rangos, prestaciones, ni antigüedad. A la par de diversos paros y movilizaciones en la Ciudad de México en los últimos días, al menos 3,500 elementos se han amparado, solicitando una suspensión para que no sean afectados sus derechos y que no se les deje de pagar hasta que se decida si su incorporación al nuevo cuerpo de seguridad es o no constitucional. La CNDH ha estado presente durante todo el proceso de conformación de la Guardia Nacional, velando porque las leyes estén apegadas a los estándares nacionales e internacionales y con respeto a los derechos humanos. Ante las descalificaciones que hizo AMLO de los policías, la CNDH lo invitó a no estigmatizar, ni descalificar, así como a hacer este proceso conforme a la ley. Ahora, los policías están pidiendo apoyo a la CNDH, diputados, senadores y hasta a la Comisión Internacional de Derechos Humanos para que respondan por ellos. Su futuro permanece incierto. 

Los derechos humanos son una parte vital en una verdadera democracia. Y una verdadera democracia necesita de instituciones sólidas que no estén a merced de la voluntad política. En un contexto de violencia, inseguridad y desigualdades como en el que se encuentra el país actualmente, la CNDH se ha mantenido como una de las pocas instituciones en las que la población aún confía. Este voto de confianza no es gratuito, sino que, con altas y bajas, la Comisión ha mantenido su labor de proteger y defender los derechos humanos de las y los mexicanos. Esta tarea no la hace como un ataque político o como un organismo que forma parte de los adversarios del gobierno. Tampoco es una cuestión de “autoridad moral”, ni de “hipocresía”, como afirmó el presidente este martes. Por el contrario, es su facultad constitucional el atender quejas en contra de actos u omisiones que violenten los derechos por parte de la autoridad, así como formular recomendaciones ante las autoridades correspondientes.

Las actitudes de descalificación y ataques que hemos presenciado, únicamente dejan entrever una cosa: que, aunque se hable de un gobierno del pueblo y para el pueblo, en realidad los derechos humanos no son una prioridad de esta administración. Las personas no tendrían por qué estarse protegiendo de quien supone ser el garante de sus derechos Sin el más mínimo esfuerzo por generar puentes y diálogo, resulta imposible una coordinación institucional que permita mejorar el panorama en esta materia. Por ello, debemos continuar exigiendo al Estado mexicano que respete y promueva las medidas necesarias para poder ejercer nuestros derechos en plenitud.

 


Sobre la autora:

Raquel López-Portillo Maltos es licenciada en Derechos Humanos y Gestión de Paz por la Universidad del Claustro de Sor Juana. Fue Coordinadora General de la campaña HeForShe de ONU Mujeres en su universidad, así como articulista en la revista digital Observatorio DH. Se desarrolló como Analista de Inteligencia en la consultora internacional Pinkerton y actualmente labora como Coordinadora de Proyectos Especiales en Fundación Por México. Apasionada del flamenco, la fotografía y la literatura. A favor de: el derecho a elegir, el debate, las opiniones sustentadas y la igualdad de oportunidades. En contra de: la violencia, la ignorancia, la mediocridad y las mentes cerradas.

Mercedes Migoya0 Posts

Mercedes Migoya es la directora de Contenido de Telokwento. Es internacionalista y ha desarrollado su carrera en medios de comunicación. Le interesa especialmente todo lo que tiene que ver con Medio Oriente y Seguridad Internacional. A favor de: varias libertades, especialmente la de expresión. En contra de: la corrupción, el abuso de poder y la burocracia.



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