¿Dónde está el pueblo de AMLO?


Maite Belausteguigoitia

Maite Belausteguigoitia

@maitebelausteguigoitia

 

Cumplir con las recomendaciones de la CNDH fue una de las tantas promesas de López Obrador, pero eso fue en diciembre del año pasado. El último mes del año siempre inspira propósitos para una transformación, aunque esta sea de cuarta. Dejar el cigarro, terminar con la militarización, seguir a rajatabla la dieta del kiwi, juzgar a los corruptos, tener más suerte en el amor, mejorar la seguridad, ir al gimnasio, poner “primero a los pobres”, luchar contra la mafia del poder y vivir una vida ZEN. Todas esas ambiciones suenan bien en el Maratón Guadalupe Reyes y en precampaña, hasta que parten la rosca  y llega la recomendación 29/2019 de la CNDH.

“No vamos a aceptarla” fue la respuesta del presidente. El muñequito siniestro de la rosca de reyes y los derechos humanos obedecen la misma lógica, cumplir con las obligaciones no es una elección. El 10 de junio, la CNDH emitió esta primera recomendación por la suspensión del Programa de Estancias Infantiles. Esta señala la violación de los derechos de los niños y niñas, el riesgo al trabajo de madres y padres, la omisión de valorar el interés superior de los niños y la regresividad de los derechos económicos, sociales y culturales. Asimismo, la recomendación hace una cita a comparecer a los funcionarios involucrados en la desaparición de las estancias infantiles.

Siempre está la tentación de zafarse calumniando a quienes te hacen rendir cuentas, alegando el silencio de la CNDH en la tragedia de la guardería del ABC,  su complicidad con los gobiernos conservadores o reclamar que el año pasado nadie trajo los tamales para el Día de la Candelaria. La CNDH sí emitió una recomendación en 2009 por la muerte de 49 niños y niñas, aún cuando no fuera así, ¿por qué la obligación de rendir cuentas está sujeta a las negligencias de la CNDH en otras administraciones? El diálogo ha resultado tan difícil que la CNDH plantea llevar el asunto a instancias internacionales.

La enemistad entre la CNDH y AMLO crece día con día, la primera fricción comenzó cuando el mandatario se rehusó a acudir a la presentación del informe anual de dicha institución. ¿Qué lugar tienen los derechos humanos dentro de la cuarta transformación? Esa pregunta puede analizarse desde las intenciones del presidente con la CNDH. Por ejemplo, la iniciativa para cambiar el nombre de la Comisión Nacional de Derechos Humanos por la Defensoría del Pueblo. Luis Raúl González Pérez, el presidente de la CNDH, declara que la “eficacia de la institución está en su independencia y autonomía, no en el cambio de nombre.”

El concepto de “pueblo” es central para la imagen política y la lógica discursiva de AMLO. Su éxito fue lograr que las poblaciones más desfavorecidas por la desigualdad se identifiquen con su discurso y consideren que el gobierno contempla sus intereses en la toma de decisiones. Sustituir el término “pueblo” por “derechos humanos” está lejos de de ser un capricho, es un cálculo conveniente. El paradigma de derechos humanos identifica conductas exigibles al Estado, estableciendo elementos mínimos para garantizar los derechos. Por otro lado, el concepto de “pueblo” es un elemento retórico ajeno a un proceso de rendición de cuentas. 

AMLO da al concepto de “pueblo” un uso abstracto y discrecional, traza una línea arbitraria para determinar quienes lo constituyen y profundiza la polarización de la sociedad. Es un pueblo fantasma donde no hay niños(as), mujeres, enfermos(as), indígenas, víctimas de guerra, desaparecidos(as), hospitales y ciencia, son cinco letras juntas sin destinatario. Se justifica cualquier cosa con tal de defender a ese “pueblo” tan vago y enaltecido, incluso violar los derechos de quienes lo sostienen.

 Pensar desde los “derechos humanos” permite analizar los diferentes contextos, necesidades y vulnerabilidades de las poblaciones, con ello es posible crear intervenciones específicas para garantizar los derechos. El  “pueblo” da una ilusión de homogeneidad, donde las medidas tienen la misma efectividad para cualquier población. Por eso la solución para las mujeres víctimas de violencia y los(as) niños(as) de las estancias infantiles es la misma: brindar recursos económicos. Existe una simplificación de las necesidades y se toman decisiones que incrementan los factores de riesgo. 

Otra modificación que amenaza la autonomía de la CNDH, es que el poder ejecutivo seleccione solo un candidato para presidente y se elimine la terna, la propuesta será enviada al Senado para su ratificación. Este hecho resulta grave, pues supone que las investigaciones por violaciones a derechos humanos por parte del poder ejecutivo puedan ser condicionadas. Esto debilita la función de contrapeso de la CNDH con respecto al poder del Estado y con ello la posibilidad de rendir cuentas por el incumplimiento de sus obligaciones. 

AMLO no solo está confrontando a una institución, está amenazando las estructuras que protegen los derechos y el bienestar del pueblo. El respeto al pueblo no está en la fabricación de discursos, está en garantizar los derechos para que todas las voces puedan participar en la democracia. Nadie puede tomar la voz del pueblo, el pueblo es una pluralidad de voces y hacerlo implica silenciarlo. A menos que ese famoso pueblo al que AMLO se dirige, fuera él mismo.

 


Sobre la autora:

Maite Belausteguigoitia es psicóloga, maestra en derechos humanos y próximamente comenzará un doctorado en psicología en la Universidad de Buenos Aires. Tiene experiencia profesional en el Centro de Investigación del ITAM y en consultoría de empresas.
Desde el ámbito psicológico ha trabajado con poblaciones en condiciones de vulnerabilidad como niños, niñas, adolescentes, mujeres indígenas, personas con discapacidad, entre otros. Le interesan los temas de psicoanálisis, salud mental, derechos humanos, infancia y género. A favor de: el pensamiento crítico, el arte como un arma de transformación subjetiva y social, modelos de desarrollo con un enfoque derechos y construcción para la paz. En contra de: el dogmatismo, el racismo, el machismo, la violencia en todas sus formas y la hipocresía.

Mercedes Migoya61 Posts

Mercedes Migoya es la directora de Contenido de Telokwento. Es internacionalista y ha desarrollado su carrera en medios de comunicación. Le interesa especialmente todo lo que tiene que ver con Medio Oriente y Seguridad Internacional. A favor de: varias libertades, especialmente la de expresión. En contra de: la corrupción, el abuso de poder y la burocracia.



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