El deporte tiene algo más importante que hacer


Gabriel Martínez

@gabomartinez_10

IG: gabo_martinez_

 

Colin Kaepernick fue quien lideró las protestas en contra del racismo hace apenas algunas temporadas de la NFL, colocando su rodilla en el césped al momento de escuchar el himno nacional estadounidense en las bocinas de los estadios.

 

Hoy, Kaepernick, mejor quarterback que muchos de los titulares actuales de la liga, está borrado del mapa. O los dueños temen perder dinero al contratarlo, o simplemente está vetado, lo cual es lo mismo. Detrás de él están otros que no sólo han sacrificado su trabajo, como Muhammad Ali, sino también su vida, como Marthin Luther King.

 

“Ya hemos tenido suficiente”, lamentó Michael Jordan tras el estallido del alboroto por la muerte de George Floyd, asfixiado por el expolicía Derek Chauvin, detenido y acusado de homicidio. Pero no basta para volver a fingir que todo está bien. 

 

Innumerables figuras del deporte se han sumado al movimiento, como el jugador de los Cetics de Boston, Jaylen Brown, quien manejó quince horas, desde Boston hasta Atlanta, para ponerse al frente de las protestas en la capital de Georgia, su estado natal; o su compañero de equipo, Enes Kanter, quien también se ensució los pantalones para salir a las calles pidiendo justicia. 

 

Como ellos, Simone Biles, Lebron James, Alex Morgan, Kylian Mbappé, Serena Williams, Sloane Stephens, Weston McKennie, Jadon Sancho, y decenas de figuras deportivas haciendo lo que se tiene que hacer: alzar la voz. 

 

Y es que una estrella del deporte, vehículo ideal para reclamar la inmoralidad del sistema, tiene la obligación de hacerlo, y más aún cuando el mismo deporte no está exento de estos atropellos, pues tristemente no hay ciclo deportivo que carezca de aquellos descerebrados que invaden a un jugador de color con insultos racistas. Pasa en Italia, en Inglaterra, en México, y en todo el mundo.

 

Siendo el deporte de carácter masivo por naturaleza, y teniendo el peso social que hoy en día tiene una figura de esta profesión, es casi obligatorio que quienes lo practican de manera profesional se pronuncien, pues las instituciones únicamente lo harán de manera disfrazada. Ejemplo de ello son las campañas en contra del racismo y la discriminación que lanza la FIFA mientras que,al mismo tiempo, organiza su máxima fiesta en Catar, un régimen autoritario en donde la mujer camina detrás del hombre. 

 

Por casualidad o no, en cuestión de meses se han derrumbado los engaños del sistema. La crisis pandémica reventó el saco. Encerrados y alejados de las persuasiones capitalistas, nos hemos dado cuenta que lo que tenemos materialmente es más que suficiente. No así nuestra riqueza humana. Señalamos y lloramos con indignación el Holocausto, la esclavitud, la discriminación de la gente de color. Pero seguimos siendo lo mismo. El racismo nunca se ha ido, sólo hemos volteado para otro lado y lo que está pasando en Estados Unidos debe servir para el resto de países, pues la gran mayoría ha sostenido esta y otras atrocidades de manera sistemática, como México la misoginia.

 

Es esta la oportunidad para dar el golpe que le dé el aval a la sociedad de otorgarle un escaño a la integridad, antes de las intenciones centaveras. Estados Unidos estaba muy cerca de poner en marcha la reanudación del deporte, y las protestas complican todo, mucho más en medio de la pandemia. Difícilmente habrá condiciones para que las canchas puedan pisarse pronto con tanta gente saliendo a las calles, tosiendo ante el ahogo causado por los gases lacrimógenos que arroja la policía y uniéndose en multitud. Varios atletas han formado parte del movimiento, porque no importa si el deporte vuelve en dos semanas, o en seis meses, siempre y cuando lo haga como símbolo de dos triunfos históricos: el racismo y la pandemia.

 


Sobre el autor:

Gabriel Martínez es un periodista especializado en deportes. Ha trabajado en el diario español La Vanguardia, actualmente es conductor del programa televisivo de Adrenalina en Grupo Imagen y escribe en el periódico Excélsior. Tiene un máster en periodismo y un diplomado en marketing y negocios deportivos. Es violonchelista de clóset y devoto de la actividad física. A favor de: la educación y la igualdad social. En contra de: la censura, el radicalismo, y el sedentarismo.

Mercedes Migoya61 Posts

Mercedes Migoya es la directora de Contenido de Telokwento. Es internacionalista y ha desarrollado su carrera en medios de comunicación. Le interesa especialmente todo lo que tiene que ver con Medio Oriente y Seguridad Internacional. A favor de: varias libertades, especialmente la de expresión. En contra de: la corrupción, el abuso de poder y la burocracia.



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