El futbol no es capricho


Gabriel Martínez

@gabomartinez_10

IG: gabo_martinez_

 

Pasan los días y la incertidumbre no cesa en torno al coronavirus. Aún hay más preguntas que respuestas y todas las industrias buscan remar contracorriente en el río más caudaloso en décadas. En medio de todo este tornado, el deporte es uno de los sectores que más discusiones y reflectores ha acaparado, siendo también uno de los más afectados.

 

Tras un promedio de diez semanas de confinamiento, directivos del futbol, en colaboración con sus respectivas autoridades sanitarias, han dictado la vuelta de algunas de las ligas más importantes del mundo: Alemania fue el primer país en dar el riesgoso paso (de hecho fue la misma Angela Merkel quien se encargó de anunciar la decisión), seguida de España, que regresa más de puntillas que con ilusión, e Inglaterra, que ha manifestado sus intenciones en las últimas horas. Esta misma semana en México también se dan pasos importantes, siempre con la vista bien puesta en el regreso del balompié.

 

Aún hay algunos futbolistas que se niegan a salir de sus casas si no existen las garantías sanitarias para evitar un posible contagio. Lamentablemente, esas garantías no van a existir mientras no exista una vacuna, y sobra decir que la economía no podría soportar un parón indefinido. Es decir, tendremos que aprender a convivir con el COVID-19, con todos los riesgos que esto implica.

 

¿Delicada la decisión de reanudar el deporte?, claro. ¿Necesaria?, también. Como todos los ciudadanos, los atletas y los futbolistas son trabajadores de una determinada industria, en este caso del deporte, con fines de entretenimiento. Pero eso no significa que no haya familias que trabajan al día y dependen de todo lo que se genera al momento de hacer rodar la pelota.

 

Todos tenemos miedo de salir, infectarnos, pero inevitablemente lo tendremos que hacer. Todas las industrias, tarde o temprano, deberán seguir con sus actividades. Los futbolistas profesionales, que dicho sea de paso, ocupan un lugar privilegiado en la economía, también estarán en riesgo, por supuesto. Pero al igual que ellos, todos tenemos que correr algún peligro. En mi caso, cubriendo eventos deportivos, asistiendo a una redacción, y todo lo que conlleva la labor periodística. Y así, habrá contadores, ingenieros, arquitectos y jardineros que no pueden parar para siempre.

 

En España comenzó a ejecutarse un plan para concentrar a los futbolistas en un sólo lugar mientras se consigue terminar el campeonato. Gerard Piqué, jugador del Barcelona, dijo que “es difícil, porque no quiere estar lejos de su familia”. Quizá más en tono de pretexto que de seriedad. De cualquier forma, ese tipo de trabas no valen en una situación tan crítica. Todos debemos entender que el futbol no regresa por capricho, sino por ser una máquina que le da trabajo y comida para cientos de miles de personas. 

 

Rafael Baca, mediocampista de Cruz Azul, recién expresó en una entrevista que lo mejor será cancelar el actual campeonato y empezar el siguiente con garantías sanitarias. ¿Realmente podemos estar seguros de que en ocho semanas habrá tal certidumbre? Al contrario, incluso todas las empresas deberían estar trabajando ya en un plan para prepararse para una inminente segunda cuarentena. China y Corea del Sur nos están dictando con semanas de anticipación lo que nos espera. No habrá garantías para el próximo torneo, y probablemente tampoco existan para el que sigue de ese. Pero tenemos que salir, porque como dije, el futbol no vuelve por capricho, sino por necesidad.

 


Sobre el autor:

Gabriel Martínez es un periodista especializado en deportes. Ha trabajado en el diario español La Vanguardia, actualmente es conductor del programa televisivo de Adrenalina en Grupo Imagen y escribe en el periódico Excélsior. Tiene un máster en periodismo y un diplomado en marketing y negocios deportivos. Es violonchelista de clóset y devoto de la actividad física. A favor de: la educación y la igualdad social. En contra de: la censura, el radicalismo, y el sedentarismo.

Mercedes Migoya61 Posts

Mercedes Migoya es la directora de Contenido de Telokwento. Es internacionalista y ha desarrollado su carrera en medios de comunicación. Le interesa especialmente todo lo que tiene que ver con Medio Oriente y Seguridad Internacional. A favor de: varias libertades, especialmente la de expresión. En contra de: la corrupción, el abuso de poder y la burocracia.



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