En defensa del murciélago


Alejandra Guraieb

@ale_guraieb

 

Hace unos días, miembros de una comunidad en Perú quemaron alrededor de 300 murciélagos por miedo a contagiarse de COVID-19. Parece ser que la imagen viral de la sopa de murciélago que presuntamente inició el virus en China no ha hecho más que empeorar la de por sí mala fama que tiene el único mamífero volador (¡gracias Bram Stoker!). Estamos en riesgo de que otras personas –cegadas por el miedo- sigan el mismo camino y exterminen colonias enteras, amenazando la supervivencia de numerosas especies de murciélagos que ya están en riesgo según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Antes de llegar a conclusiones precipitadas, debemos informarnos y reflexionar. De las más de 1,390 especies de murciélagos que viven en nuestro planeta, 138 están presentes en nuestro país y son esenciales tanto para la salud de nuestros ecosistemas como para nosotros los humanos. Estos animales son excelentes polinizadores, transportadores de semillas y muy eficientes reguladores de plagas. Sin los murciélagos, varias especies de plantas con flores nocturnas no serían fácilmente polinizadas (ya que las abejas suelen trabajar de día), lo cual repercutiría en los agricultores y nuestro delicado sistema alimenticio. Según Bat Conservation International, la polinización de alrededor 500 especies de plantas (incluyendo al agave y variedades frutales como el mango, el plátano, el cacao y la guayaba) dependen de los murciélagos, quienes pueden recorrer distancias mucho más largas que los insectos. 

Por otro lado, los murciélagos son uno de los mejores remedios naturales para plagas como los mosquitos. Incluso hay algunos que pueden ingerir una cantidad de insectos equiparable a su peso en una sola noche. Esto es especialmente bueno para las poblaciones humanas en regiones donde hay una alta tasa de enfermedades transmitidas por mosquitos como el dengue o la malaria.  Según Bat Conservation International, se calcula que tan solo en el sector agrícola estadounidense los murciélagos representan un ahorro de 3.7 mil millones de dólares al año por reducción de plagas y por disminución de costos en pesticidas. 

Si bien aún no hay certeza sobre el origen exacto del SARS-CoV-2 (el virus que causa COVID-19), para Daniel Mira-Salama, Especialista Ambiental Senior del Banco Mundial, hay casi total certidumbre de que el virus proviene de alguna especie de fauna silvestre. Muchas teorías efectivamente apuntan el inicio a una especie de murciélago, desde donde el virus brincó a un intermediario (posiblemente el pangolín, el mamífero más traficado del mundo) y después al ser humano.  

En el mercado de alimentos de Wuhan – la presunta “zona cero” de la pandemia-, se vendían varios tipos de animales silvestres, incluyendo pangolines y murciélagos. Según Peter Alagona, profesor en la Universidad de California Santa Barbara, existen varios tipos de coronavirus y ciertos de ellos son comunes en los murciélagos. Sin embargo, estos virus usualmente permanecen ocultos en dichos animales (sin enfermarlos) y no afectan a los humanos. El problema, explica Alagona, pudieron ser las condiciones poco higiénicas y de hacinamiento en las que se encontraban los animales del mercado, así como el estrés que sufrieron los murciélagos (según varios expertos el estrés afecta su sistema inmune y facilita la manifestación de enfermedades). Todo lo anterior pudo haber propiciado que el virus brincara de la especie origen a un intermediario hasta llegar al humano. Las probabilidades de que esta cadena se hubiera dado sin intervención humana son minúsculas.  

Mira-Salama considera que acercarnos excesivamente a especies silvestres (como en mercados) y acercar demasiado la fauna silvestre a nosotros (consecuencia de la destrucción de sus hábitats naturales) aumenta la probabilidad de exposición a patógenos a los que nunca antes habíamos estado expuestos. Por ende, una de las lecciones más importantes del COVID-19 es que combatir el tráfico ilegal de especies, manejar adecuadamente la vida silvestre y preservar hábitats naturales es esencial para la salud pública. 

El 24 de febrero y en consecuencia al COVID-19, China anunció una prohibición del comercio y consumo de especies silvestres. Se trata de una buena iniciativa, aunque la implementación presentará grandes retos. En México, el tráfico de especies silvestres también impera (así que evitemos los comentarios xenofóbicos) por lo que resulta esencial intensificar esfuerzos para combatir dicha práctica. 

Por lo tanto, antes de estigmatizar a un animal incomprendido, deliberemos sobre nuestro propio papel en el desarrollo de esta pandemia. Exterminar murciélagos no nos ayudará, más bien, podría causar nuevos problemas. Sería mucho más fructífero repensar nuestra relación con la naturaleza, intensificar esfuerzos en la lucha contra el tráfico ilegal de especies silvestres y reforzar la protección de hábitats y biodiversidad (¡incluyendo los magníficos murciélagos!). 

Nota desmitificadora: De las más de 1,390 especies de murciélago conocidas, sólo tres se alimentan de sangre de aves y ganado (los llamados murciélagos “vampiro”). 

Si te interesa el tema puedes profundizar aquí:

Bat Conservation International. http://www.batcon.org/why-bats/bats-are/bats-are-important

 


Sobre la autora:

Alejandra es abogada egresada de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México de donde se graduó con el reconocimiento Excelencia Académica. Se ha enfocado en la práctica del derecho ambiental. Cuenta con una Maestría en Políticas Públicas Ambientales con especialidad en energía por el Instituto de Estudios Políticos de París – Sciences Po. Durante sus estudios de Maestría realizó prácticas profesionales en el Secretariado de las Naciones Unidas para el Cambio Climático en Bonn, Alemania. A favor de: la economía circular, la acción climática, la sencillez, la transparencia gubernamental y la igualdad de género. En contra de: la impunidad, la intolerancia, las economías altamente carbonizadas, la incompetencia y el materialismo desmedido.

Mercedes Migoya61 Posts

Mercedes Migoya es la directora de Contenido de Telokwento. Es internacionalista y ha desarrollado su carrera en medios de comunicación. Le interesa especialmente todo lo que tiene que ver con Medio Oriente y Seguridad Internacional. A favor de: varias libertades, especialmente la de expresión. En contra de: la corrupción, el abuso de poder y la burocracia.



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