Los deportes a falta de periodismo


Gabriel Martínez

@gabomartinez_10

IG: gabo_martinez_

 

La semana pasada, un periodista le preguntó en una conferencia de prensa al jugador de la selección chilena, Gonzalo Jara, su opinión sobre la decisión de Jesús ‘Tecatito’ Corona de no acudir al llamado de Gerardo Martino para la primera fecha FIFA del 2019. La respuesta del futbolista no importa, sino la pregunta del periodista y la persona a la cual la dirigió.

¿Qué tiene que ver la opinión de un jugador, que seguramente ni siquiera estaba empapado de la situación, con el hecho de que otro futbolista de otro país haya tomado equis decisión? La respuesta es, nada.

Quizá el jugador pudo haber respondido: “no sé mucho del tema” o “no quisiera opinar sobre las decisiones personales de otro colega”. Pero él no tiene a culpa de nada, a él le preguntaron y él respondió con la misma simpleza de la consulta.

Esta cuestión me dejó un sabor áspero, y a pesar de que normalmente expondré temas más enfocados en lo que pasa dentro de una cancha del deporte que sea, sí quisiera aprovechar mi primera oportunidad de escribir en este espacio para hacer una reflexión periodística.

En el tiempo que llevo dedicándome al periodismo deportivo, me ha tocado vivir cosas. No voy a decir si muchas o pocas, porque eso es absolutamente relativo, independientemente del tiempo que lleve dedicándome a esto. Pero sí puedo decir que aunque la mayoría de esas cosas son gratas, otras son amargas. Dentro de las amargas hay una que siempre me da vueltas en la cabeza: la calidad de periodismo que ofrecemos.

Voy a tratar de ponerlos en contexto. Por instalar al futbol como ejemplo, en un día de cobertura, el periodista tiene que hacer determinado número de tareas durante el partido, dependiendo de su medio de comunicación, y después debe bajar a la conferencia de prensa que ofrecen los técnicos. Palabras más, palabras menos, la primera pregunta de la conferencia suele ser algo así: “¿Profesor, qué conclusiones saca de este partido?”. La segunda, la tercera y las que le siguen suelen ser similares.

Y a pregunta anodina, igual respuesta. La interacción entre el periodista y la figura se vuelve estéril y la información aburrida. Pero somos nosotros los que tenemos el privilegio, reservado únicamente para unos cuantos, de poder interactuar cara a cara con las figuras de millones de personas, que por lo menos merecen un canje de criterios enriquecedor.

Los profesionales de esta ocupación que para mí, es una de las más lindas que han existido siempre, atravesamos una etapa en donde la creatividad y el empeño deben renovarse todos los días. El periodismo ha perdido mucho respeto con el paso de los años por diversos factores ajenos (o no) a nosotros periodistas. Pero lo que aún está en nuestras manos, que es poder generar información profesional, lo estamos despreciando. Llegamos a un punto en donde es mejor que un jugador chileno nos diga que “él nunca le diría que no a su selección”, para así generar polémica de las coladeras, en vez de analizar qué pierde o qué gana futbolísticamente la Selección Mexicana por la banda derecha en la cual se desempeñaría el ‘Tecatito’.

Y si no son los intentos por confeccionar altercados insustanciales, son los interrogatorios sosos que se asemejan más al llenado de un formulario cualquiera, que a una indagación periodística. Los deportistas están aburridos de siempre salir a contestar la misma pregunta. Incluso ya traen el ‘chip’ de convertirse en una máquina contestadora cuando comparecen ante los medios de comunicación, porque ya conocen las respuestas desde antes de recibir la pregunta.

Hace algunos días, el defensa del Real Madrid, Sergio Ramos, se autoentrevistó a través de su cuenta de Twitter. Se hizo una serie de cuestionamientos a sí mismo y los fue respondiendo. Eso fue nota durante todo el día y en todos los medios. No estoy de acuerdo en que la información surja de esa manera. Pero espero que por más simpático que les haya parecido, también haya sido una llamada de atención tanto para los medios de comunicación como para los periodistas, porque lo que hizo el jugador español fue menospreciar el trabajo periodístico, con ayuda de lo que hoy está al alcance de todos. Evitemos que cada vez seamos menos indispensables, y que nos evaporen la globalización y la tecnología, que imponen inmediatez, a veces confundida por la superficialidad.

Hoy aún se necesita de los medios, y de ahí la oportunidad para estar más comprometidos, y de saber reconocer la responsabilidad que tiene un periodista a la hora de hacer una simple pregunta. Ni se trata de decir cualquier cosa que se me ocurra en el momento, ni de intentar polemizar para ya tener tema para inflar durante todo el día. Se trata de generar conceptos corpulentos que además de informar, aporten algo extra.

Como les dije, tocaré la mayoría de las veces temas deportivos. Y espero poder ofrecerles un material lo suficientemente analítico, creativo y profundo. Es decir, periodístico.


Sobre el autor:

Gabriel Martínez es un periodista especializado en deportes. Ha trabajado en el diario español La Vanguardia, actualmente es conductor del programa televisivo de Adrenalina en Grupo Imagen y escribe en el periódico Excélsior. Tiene un máster en periodismo y un diplomado en marketing y negocios deportivos. Es violonchelista de clóset y devoto de la actividad física. A favor de: la educación y la igualdad social. En contra de: la censura, el radicalismo, y el sedentarismo.

Mercedes Migoya61 Posts

Mercedes Migoya es la directora de Contenido de Telokwento. Es internacionalista y ha desarrollado su carrera en medios de comunicación. Le interesa especialmente todo lo que tiene que ver con Medio Oriente y Seguridad Internacional. A favor de: varias libertades, especialmente la de expresión. En contra de: la corrupción, el abuso de poder y la burocracia.



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