Fuimos todas


Raquel López-Portillo Maltos

@rak_lpm

 

Fuimos todas. Inundamos las calles. Desahogamos nuestra rabia. Clamamos justicia. Pedimos un alto a la violencia diaria. Rompimos nuestros pañuelos en dos para ofrecer la otra mitad a quienes no tenían uno. Ofrecimos agua y comida al resto. Compartimos y enseñamos consignas. Prestamos plumones y donamos pancartas. Hablamos con desconocidas como si fuéramos amigas de toda la vida. Miramos de reojo constantemente para no perder al resto. Danzamos al son de la música. Recordamos a nuestras muertas y a nuestras desaparecidas. Lloramos de dolor y de emoción. Lanzamos diamantina y polvos de colores. Cuidamos de las que lo necesitaron. Sobraron invitaciones para unirse a contingentes. Nos organizamos. Nos encontramos a viejas conocidas entre el montón. Caminamos de las manos de nuestras madres, hermanas, tías, abuelas, sobrinas y amigas, mujeres de todas las edades y formas de pensar. Demostramos que no tenemos miedo, pues no estamos solas. 

 

Fuimos todas, aunque intentaran frenarnos. Aunque nos amenazaran. Aunque cerraran calles, aunque intentaran dispersarnos. Aunque aventaran gas, aunque invadieran nuestro espacio. Aunque dijeran que fuimos unas cuantas, siendo miles. Pese a las horas bajo el sol abrasante, pues éramos tantas que resultaba imposible avanzar. Pese a las burlas y la incredulidad. Pese a las provocaciones. Pese al silencio condescendiente de tantos. Pese a las felicitaciones sin acciones. Pese a la ceguera crónica que inunda los ojos de aquellos que no quieren ver que nos están matando. 

 

Fuimos todas. Paramos al país. No fuimos a las escuelas. No fuimos a los trabajos. No usamos el transporte. No compramos. No cocinamos. No lavamos, ni planchamos. No cuidamos de otros. No nos escucharon en las calles, ni en las redes, ni en los medios. Nos callamos. Hicimos sentir nuestra ausencia, como la de tantas otras que no están porque se les ha arrebatado la vida. Invertimos roles. Dejamos de hacer lo que se da por sentado. Probamos que nuestra labor es indispensable en todos los espacios. 

 

Fuimos todas, aún con las que no pudieron estar. Porque, incluso hablar de activismo es hablar desde un privilegio. Porque marchar y parar es para unas cuantas afortunadas cuyo sostén propio y de su familia no depende del ingreso que puedan generar durante esas horas. Porque caminamos y paramos sobre todo por ellas. Porque son las más invisibles. Porque la desigualdad es de los peores estragos del patriarcado. Porque las pensamos. Porque es su lucha. Porque el feminismo debe ser de todas y para todas. 

 

Fuimos todas, esperando que seamos cada vez más y más. Porque nos entusiasma ver una mayor consciencia. Porque logramos estar en boca de todos. Porque muchos, por fin se están dando cuenta de qué han hecho mal durante todos estos años. Porque experimentar de primera mano nuestra ausencia cimbró a más de uno. Porque comprendieron que si paramos todas se para el mundo. Porque aún quedan muchos por entender. Porque más que corbatas moradas, permisos para faltar y palabras de aliento, necesitamos un compromiso diario y tangible. Porque, en palabras de Marcela Lagarde, “no queremos aliados, queremos desertores del patriarcado”.

 

Fuimos todas, empoderando e inspirando. Con los pies adoloridos, la piel erizada y el corazón en alto. Con empatía, con solidaridad y con mucha, mucha fuerza. Nutriéndonos de nuestras diferencias. Encauzando nuestra lucha hacia un mismo fin. Este 8 de marzo, hombro con hombro, en un mar de pancartas, con voces al unísono, caminamos con una sed inagotable de cambiar la realidad. La sororidad desbordó a México y al mundo. Somos todas e hicimos (y seguiremos haciendo) historia.

 

 


Sobre la autora:

Raquel López-Portillo Maltos es licenciada en Derechos Humanos y Gestión de Paz por la Universidad del Claustro de Sor Juana. Fue Coordinadora General de la campaña HeForShe de ONU Mujeres en su universidad y actualmente es Asociada del Programa de Jóvenes del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI). Se ha desarrollado en los sectores público, privado y de la sociedad civil en temas de seguridad, igualdad de género y educación.  Apasionada del flamenco, la fotografía y la literatura. A favor de: el derecho a elegir, el debate, las opiniones sustentadas y la igualdad de oportunidades. En contra de: la violencia, la ignorancia, la mediocridad y las mentes cerradas.

Mercedes Migoya61 Posts

Mercedes Migoya es la directora de Contenido de Telokwento. Es internacionalista y ha desarrollado su carrera en medios de comunicación. Le interesa especialmente todo lo que tiene que ver con Medio Oriente y Seguridad Internacional. A favor de: varias libertades, especialmente la de expresión. En contra de: la corrupción, el abuso de poder y la burocracia.



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