In Memoriam: 18 años del 11 de septiembre de 2001


María Pía Taracena Gout

@piataracena

 

El comentario obligado esta semana (y las que vendrán) es la visita del canciller mexicano Marcelo Ebrard a Washington para llevar el “reporte” sobre los avances que México ha hecho en materia de migración. La visita planeada desde tiempo antes, se da justo el 10 de septiembre, día que a Donald Trump se le ocurrió despedir a su principal asesor en materia de seguridad John Bolton, lo que empaño mediáticamente la presencia del Canciller.

Vamos por partes. La renuncia/despedida de Bolton se debió a discrepancias entre Trump  y su asesor por el asunto de los Talibanes. Recordaremos que se había planeado un acercamiento con este grupo afgano calificado de terrorista, para lograr una ruta de paz o al menos intentar terminar la guerra en ese país. El desacuerdo se dio ya que Trump invitó a los Talibanes a Camp David a lo que el asesor de línea dura, un halcón, se había opuesto. 

Las discrepancias entre los dos no solo eran por el asunto de los Talibanes, también el asunto de Corea del Norte, el acercamiento con el presidente con Kim Jong-un, o la postura reciente de Trump de un acercamiento con los líderes de Irán. Para Bolton la única relación con Irán debía de ser interviniendo para un cambio de régimen. 

Sí, John Bolton, el halcón que siempre tuvo posturas radicales, como criticar a Naciones Unidas y opinar que Estados Unidos debía de salirse del organismo y a pesar de esa postura, George W Bush lo nombró Embajador ante la organización entre 2005-2006.

A Bolton lo han calificado de ser una persona “naïve”, debido a que siempre prefiere una intervención militar a tiempo que una la negociación diplomática. Como por ejemplo, su propuesta de sacar a toda costa, incluso con el uso de la fuerza, al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro de su puesto. Debido a sus presiones, Trump cesó a Kristen Nielsen, su ex-secretaria de Homeland Security y sus enfrentamientos con ella y John Kelly sobre el tema migratorio fueron famosos. 

Bolton, tiene una visión dura sobre migración. Siempre vinculando el tema a la entrada a Estados Unidos de posibles terroristas. Siempre viendo a los migrantes como Aliens, o enemigos. Siempre describiendo al sistema de migración norteamericano legal o ilegal, como un desastre. Fue él quien más apoyó al presidente Trump en sus políticas migratorias, medidas como: amenazar a los países centroamericanos con quitarles ayuda si no hacen algo para evitar que la gente se vaya a EUA; presionar y amenazar a México con aranceles si no coopera para evitar el flujo de migrantes centroamericanos y mexicanos a la frontera; amenazar con sellar la frontera con México para evitar que entren; separar a los niños de sus padres; deportaciones, etc. 

Con Kelly y Nielsen fuera, Bolton parecía ser uno de los hombres más cercanos a Trump. Y si bien estaban de acuerdo en el tema migratorio, en los demás temas de política exterior y seguridad nacional se ve que no. Ahora fue su turno, le tocó dejar la Casa Blanca, lo que deja a Mike Pompeo, el secretario de Estado, como el único y más cercano asesor de Trump en política exterior y seguridad nacional.

De hecho una conferencia de prensa sobre asuntos de terrorismo, dada en el marco de los 18 años de los actos terroristas del 11 de septiembre, en la que Bolton iba a participar, fue dada por Pompeo y Steven Mnuchin, secretario del Tesoro. En ella se anunciaron las medidas antiterroristas que buscan sancionar a instituciones financieras extranjeras que hagan negocios con los terroristas y que permiten identificar individuos y organizaciones que participen en entrenamiento terrorista alrededor del mundo. Además, se anunció que el departamento del Tesoro ha sancionado a 12 individuos, organizaciones y líderes vinculados a grupos terroristas incluso aquellos afiliados con el Estado Islámico y las guardias revolucionarias. 

En ese contexto,  la visita del canciller mexicano Ebrard quedó en un segundo plano. Sus   propuestas para obtener algo a cambio de la “cooperación“ de México en el tema migratorio, como los progresos norteamericanos en el tema de asilo, la apertura de centros migratorios en Estados Unidos, el enfatizar que México no será un tercer país seguro o la cuestión de las armas, no tuvieron el eco mediático necesario para influir en la opinión pública norteamericana.

Una vista que responde a los 90 días del acuerdo entre los dos países para evitar sanciones arancelarias. Que mala pata, (mal timing) que se dieran un día antes del 11 de septiembre.

Tal vez habría valido la pena que el canciller recibiera a la alta representante de la Unión Europea, Federica Mogherini de vista en México y esperar a que pasar el aniversario del evento más importante para Estados Unidos en los últimos tiempos. Así las cosas, queda claro que la agenda bilateral entre México Estados Unidos, la siguen marcando los norteamericanos.

 


Sobre la autora:

María Pía Taracena es licenciada en Relaciones Internacionales, maestra en Historia y candidata a doctora en Historia por la Universidad Iberoamericana. Ha trabajado en los tres sectores, académico, privado y gubernamental. Desde 1991 es docente en su alma mater, donde ha dado clases para distintos espacios y programas académicos. En 2018, recibió la medalla Ernesto Meneses al mérito universitario. Adicionalmente, Pía ha participado con su opinión en distintos medios de comunicación. A favor de: igualdad, la cooperación, la felicidad, el conocimiento, la interpretación, la búsqueda de la verdad. En contra de: la desigualdad, la aburrición, el abuso, la injusticia, la falsedad, la post-verdad.

Mercedes Migoya1 Posts

Mercedes Migoya es la directora de Contenido de Telokwento. Es internacionalista y ha desarrollado su carrera en medios de comunicación. Le interesa especialmente todo lo que tiene que ver con Medio Oriente y Seguridad Internacional. A favor de: varias libertades, especialmente la de expresión. En contra de: la corrupción, el abuso de poder y la burocracia.



Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password