Inclusión: entre el decir y el hacer


Raquel López-Portillo Maltos 

@rak_lpm

 

En estos tiempos de turbulencia política, económica y social, ¿cómo entendernos entre la pluralidad de identidades dentro de las cuales coexistimos?, ¿cómo crear un entorno en donde todas y todos quepamos y seamos representados? Este fue el eje bajo el cual giró la conversación en 6 Degrees CDMX: el Foro Global para la Inclusión 2019. Mediante una serie de paneles y sesiones de trabajo entre actores sociales y líderes emergentes de distintos ámbitos, nacionalidades y culturas, se plantearon iniciativas que promueven la inclusión, el respeto a la diversidad y el fomento de la ciudadanía activa. Para quienes tuvimos la fortuna de participar, fue realmente inspirador ver a tantas personas interesadas por contrarrestar las desigualdades que han menoscabado los derechos de tantos.

Sin embargo, como suele ocurrir, este sentimiento de esperanza se topó con un golpe de realidad sobre lo que ocurre en México. Apenas un día después, se anunció una serie de recortes a programas sociales que entrarán en vigor el próximo año. Por un lado, se eliminó por completo la asignación al Programa para la Inclusión y la Calidad Educativa, el cual atendía a 177 mil estudiantes con discapacidad. Así mismo, hay una disminución en el monto destinado al fortalecimiento de los servicios para educación especial, para la población indígena y para la población migrante. Por su parte, se harán recortes a 26 programas gubernamentales orientados a atender la desigualdad de género. Pese a que engañosamente pareciera que hay un aumento de presupuesto para este rubro, en realidad ese porcentaje extra será destinado a los mecanismos de entrega directa de dinero. Mientras que se disminuirán en un 21% los recursos designados a programas que sí atienden a los derechos de las mujeres en aspectos como la salud sexual y reproductiva, la violencia de género, la discriminación, los feminicidios, entre otros, así como instrumentos tales como el Banco Nacional de Datos e Información sobre Casos de Violencia contra las Mujeres.

Esta acción habla mucho de las prioridades del gobierno actual y de la falta de congruencia entre lo que se dice y lo que se hace. La urgencia por la implementación de estrategias que incidan en el desarrollo de estos grupos no es gratuita. México tiene una deuda pendiente con ellos por la enorme brecha de oportunidades que existe, por la discriminación que sufren día con día y por la violencia a la que enfrentan. En este entorno históricamente desigual, es necesario que se reconozca a aquellos grupos que han sido vulnerados para atenderlos, de acuerdo con sus necesidades específicas, con la finalidad de que puedan gozar de sus derechos fundamentales.

De acuerdo con el derecho internacional, los Estados tienen obligaciones ‘positivas’, bajo las cuales deben tener una injerencia directa para evitar violaciones de derechos. De esta forma, no basta el mero reconocimiento de estos desequilibrios de poder y barreras sistémicas, sino que deben asegurarse cambios mediante acciones concretas. De ahí la importancia de las políticas públicas de inclusión social, pues influyen en el acceso de todas las personas sin distinción a servicios y espacios de los que habían sido excluidos.

Lograr esta igualdad sustantiva tiene un costo. Sin una adecuada asignación presupuestal, es imposible que se materialicen los programas encaminados a la inclusión. México no debe olvidar sus obligaciones en materia de derechos humanos: una correcta disposición de recursos económicos y humanos; la continua progresividad en la consecución de derechos; y la no regresividad en medidas que atiendan las desigualdades. En este sentido, resulta irresponsable recortar el presupuesto de los programas sin contar con medidas que compensen de alguna forma a las personas afectadas.

¿Qué proponer desde lo público y desde lo privado? Me gustaría recoger algunas de las propuestas de las que se hablaron en el Foro. La Senadora canadiense Ratna Omivdar destacó los beneficios del Análisis Basado en Género (GBA+) que ha implementado  el gobierno de su país como una herramienta para evaluar el impacto diferenciado de las políticas y programas en la vida de distintos grupos de personas, haciendo una intersección con otras categorías sociales como discapacidad, raza, edad, orientación sexual, entre otras. Gladys Sanmiguel, Secretaria de Integración Social de Bogotá, compartió su experiencia en materia de atención a población vulnerable y el indispensable desarrollo de servicios pensados desde la diversidad. Luz Gómez, Directora para América Latina del Centro de Mastercard para el Crecimiento Inclusivo, recalcó la relevancia de las narrativas individuales para empoderar a la mayor cantidad de voces posibles. Hannah Töpler, fundadora de INTRARE, insistió en la importancia de la inversión económica en la inclusión para evitar un costo aún mayor en la población.

Finalmente, el Canciller Marcelo Ebrard habló sobre la importancia de la defensa de los fundamentos de la inclusión en todos los órdenes de gobierno frente a los discursos de odio y el compromiso que tiene la actual administración en este aspecto. Si bien, existen aciertos como la construcción de un gabinete paritario o el tomar en cuenta a los adultos mayores en programas sociales, no se puede hablar de un gobierno preocupado por la inclusión si procede con los recortes mencionados y si hace a un lado a los más vulnerables. Si quieren ser una administración realmente progresista, ojalá recapaciten sobre su partida presupuestaria, cumplan con los tratados internacionales de los cuales México es parte y, sobre todo, fomenten una sociedad realmente inclusiva en donde la diversidad sea un motivo de celebración y no de discriminación.

 


Sobre la autora:

Raquel López-Portillo Maltos es licenciada en Derechos Humanos y Gestión de Paz por la Universidad del Claustro de Sor Juana. Fue Coordinadora General de la campaña HeForShe de ONU Mujeres en su universidad y actualmente es Asociada del Programa de Jóvenes del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI). Se ha desarrollado en los sectores público, privado y de la sociedad civil en temas de seguridad, igualdad de género y educación.  Apasionada del flamenco, la fotografía y la literatura. A favor de: el derecho a elegir, el debate, las opiniones sustentadas y la igualdad de oportunidades. En contra de: la violencia, la ignorancia, la mediocridad y las mentes cerradas.

Mercedes Migoya61 Posts

Mercedes Migoya es la directora de Contenido de Telokwento. Es internacionalista y ha desarrollado su carrera en medios de comunicación. Le interesa especialmente todo lo que tiene que ver con Medio Oriente y Seguridad Internacional. A favor de: varias libertades, especialmente la de expresión. En contra de: la corrupción, el abuso de poder y la burocracia.



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