Incoherencias del futbol


Gabriel Martínez

@gabomartinez_10

IG: gabo_martinez_

 

La FIFA ha pedido a México erradicar el grito de “puto” de las gradas del futbol. Un gesto desagradable, irrespetuoso, y quizá ofensivo para algunos, pero arraigado desde hace muchos años en los estadios.

Estoy completamente seguro de que esa expresión se extendió sin el afán de ofender a los homosexuales, sino como un simple motivo de burla ‘relajienta’. Sin embargo, entiendo que existen argumentos, y muy válidos, para solicitar la eliminación de esta manera vulgar de divertirse, pues probablemente existen algunas personas que se ofenden.

Ciertamente el estadio es un lugar en donde la gente va desahogarse, y a decir lo que le plazca, aquí y en China. Pero los tiempos cambian, y si hoy exigen la erradicación del grito, hay que aceptarlo de una vez por todas, pues insisto, es una manera muy corriente de mofarse de alguien, y también una manera de hacer menos consciente o inconscientemente a aquellos que tienen alguna determinada preferencia sexual.

El mencionado grito surgió hace casi dos décadas, cuando la afición del Atlas lo dirigió al entonces guardameta del Guadalajara, Oswaldo Sánchez. Poco a poco se fue extendiendo hasta llegar a ser un distintivo del futbol mexicano, dentro y fuera del país. En las competencias locales y en las copas mundiales.

Sin embargo, resulta interesante que la FIFA amenace con sancionar a los clubes, o incluso a la Selección Mexicana, si no se logra acabar con el grito, ejecutado a la hora de un despeje del guardameta rival, a tres años de celebrar un Mundial en donde los homosexuales no serán bienvenidos. 

Vaya hipocresía de la FIFA, un organismo que se jacta de luchar por la humanidad, pero a la hora de decidir, con corrupción casi comprobada (varios exdirigentes del futbol de sudamérica recibieron una oferta de millonarios sobornos a cambio de apoyar la candidatura de Catar como sede del Mundial del 2022, según testigos del juicio del escándalo del FIFAGate, archivo que ha llevado a prisión a numerosos dirigentes del balompié), la sede de un Mundial en un país en donde la homsexualidad es duramente penada, ahí sí, “mejor nos hacemos tontos”.

El máximo organismo del futbol mundial se ha preocupado más por erradicar una superficialidad, que por garantizar los derechos humanos en su próxima sede mundialista. Catar: el país en donde los homosexuales son delincuentes y las mujeres caminan detrás de los hombres, cubiertas de pies a cabeza. El único del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) que sigue prohibiendo la libertad al sexo femenino para viajar sin la autorización de un tutor masculino, así como la obtención de alguna documentación oficial.

 

Castigo a medias

Qué manera de contradecirse. La Federación Mexicana de Futbol (FMF) primero amenaza con severos castigos a los clubes que no logren hacer sus aficionados dejen de gritar la palabra “puto” en los estadios al momento de un despeje de algún jugador rival, pero le tembló la manita al sancionar a Miguel Herrera, técnico del América, por dirigirse a un árbitro con la misma palabra.

De acuerdo. Miguel Herrera no utilizó ese término con el afán de discriminar a la comunidad homosexual, sino simplemente para insultar al juez. Pero los aficionados la utilizan exactamente con la misma connotación. Esta era la gran oportunidad de la FMF para dar un golpe de autoridad y enviar el mensaje de que va en serio en su lucha por erradicar ese término.

Miguel se equivocó, se arrepintió, y se disculpó, lo cual habla muy bien de él. Herrera es un gran técnico, y sin conocerlo a profundidad, me parece una persona agradable y con educación, pero su capacidad de traer a flor de piel las emociones durante los partidos, en esta ocasión, como en algunas otras a lo largo de su carrera, lo traicionaron y debe pagar las consecuencias. No se trata de satanizar a nadie, fue un error y punto. El problema fue la utilización de un término que están tratando de enterrar.

El reglamento de la Comisión Disciplinaria, en uno de sus artículos señala que un acto racista o de discriminación amerita por lo menos cinco partidos de suspensión, y al Piojo lo congelaron únicamente dos, más uno por la expulsión que recibió en el partido ante el Cruz Azul. Primero definan si la palabra mencionada es discriminatoria (en mi opinión sí lo es), y después ataquen el problema sin titubeos.

Podrá haber muchas campañas, pero el organismo rector del futbol mexicano acaba de enviar el mensaje a todos los usuarios para que sigan gritando corrientadas y comportándose sin educación en las gradas. Quizá únicamente se aprenderá cuando castiguen a la Selección Mexicana en un Mundial.

 


Sobre el autor:

Gabriel Martínez es un periodista especializado en deportes. Ha trabajado en el diario español La Vanguardia, actualmente es conductor del programa televisivo de Adrenalina en Grupo Imagen y escribe en el periódico Excélsior. Tiene un máster en periodismo y un diplomado en marketing y negocios deportivos. Es violonchelista de clóset y devoto de la actividad física. A favor de: la educación y la igualdad social. En contra de: la censura, el radicalismo, y el sedentarismo.

Mercedes Migoya1 Posts

Mercedes Migoya es la directora de Contenido de Telokwento. Es internacionalista y ha desarrollado su carrera en medios de comunicación. Le interesa especialmente todo lo que tiene que ver con Medio Oriente y Seguridad Internacional. A favor de: varias libertades, especialmente la de expresión. En contra de: la corrupción, el abuso de poder y la burocracia.



Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password