KAVAK, el unicornio migrante


Por: Pedro Casas Alatriste

@PedroCasas

En el espacio del Programa de Jóvenes COMEXI.

 

Hace algunos días, KAVAK – startup de compra-venta de automóviles – recaudó financiamiento por $485 millones de dólares, logrando una valuación de $4,000 millones de dólares. La prensa internacional y nacional llenó sus titulares con este hito para una startup mexicana fundada por cuatro emprendedores venezolanos.

Esta es una gran noticia para todos los emprendedores en México. Pone el ojo de muchos inversionistas en nuestro país, genera confianza, levanta expectativas y, sin duda, rompe el paradigma que en México no nacen grandes emprendimientos. Sin embargo, es inevitable ignorar el hecho de que los fundadores no son mexicanos. ¿Es relevante cuestionarlo? Sin duda, justifico el por qué.

La migración es un fenómeno casi intrínseco en la naturaleza humana. El cambio climático, la globalización, los tratados comerciales y la tecnología son algunos de los factores que seguirán acelerando el movimiento de personas entre fronteras y que convertirán este fenómeno en uno de los más importantes del siglo XXI. Históricamente, los países receptores de migrantes suelen ser mucho más beneficiados que aquellos que cierran sus puertas. Las ventajas se hacen presentes en muchas vertientes de las dinámicas sociales: en la diversidad de las ideas, en el flujo de conocimientos, la innovación, la generación de empleos, la construcción de una sociedad más inclusiva, entre muchos otros. Manteniendo el análisis en el campo económico y empresarial, los resultados son igual de importantes. 

En Estados Unidos, por ejemplo, 55% de las startups valuadas arriba de mil millones de dólares – las llamadas “unicornios” – fueron fundadas por inmigrantes o sus descendientes. Lo mismo para el 45% de las empresas en el ranking del Fortune 500. México no es la excepción, el origen de muchas de nuestras grandes empresas es migrante tal como Bimbo, Grupo Carso, Grupo Modelo, Comex, y Soriana. 

Un estudio reciente elaborado por Endeavor, la U.S.-Mexico Foundation, EY y otros, muestra las diferentes tendencias de inversión -nacional y extranjera- hacia emprendimientos mexicanos, cuando los fundadores son locales, extranjeros, o una combinación de ambos. Los resultados son impresionantes: de las empresas analizadas, aquellas con al menos un cofundador extranjero han atraído tres veces más capital al país que aquellas con fundadores únicamente nacionales. Esto sin duda está correlacionado con sus probabilidades de éxito, su capacidad de expansión, de innovación y de generación de empleos.

Lamentablemente, México sigue varios pasos atrás en comparación con otros países en la recepción de migrantes. Mientras que somos el segundo país exportador de migrantes a nivel mundial, estamos catalogados como el país 162 de 193 por las Naciones Unidas como receptor de migrantes. Grandes potencias como Australia, Alemania y Estados Unidos tienen un porcentaje de población migrante del 30, 16 y 15%, respectivamente, México tiene una población extranjera residente en nuestro país de apenas el 0.85%.

Si KAVAK nos hace sentir orgullo por ser un país capaz de albergar un emprendimiento de ese calibre, también nos debería de abrir los ojos hacia la millonaria oportunidad – literal – que estamos perdiendo al tener leyes y estructuras institucionales que limitan la entrada de capital humano a nuestro país.

 

Referencias

 


Pedro Casas Alatriste L. es economista de formación e internacionalista de profesión. Actualmente encontró un híbrido perfecto y estudia la maestría en Políticas de Desarrollo Internacional en la Universidad de Georgetown en Washington, D.C. Es fundador de En Esta Esquina A.C. y parte de la Mesa Directiva del Programa de Jóvenes del COMEXI.  Está a favor de: libre debate de las ideas, el liberalismo clásico y los Pumas. Está en contra de: los radicales en cualquiera de los extremos, la hipocresía y el América.




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