La milicia impoluta


Raquel López-Portillo Maltos

@rak_lpm

 

Desde el siglo XX, Estados Unidos se ha mantenido como una potencia hegemónica indiscutible. Esta posición ha tenido un impacto directo y tangible en la composición y desarrollo de los países a nivel global y, por su cercanía, particularmente en el continente americano. En su texto La dominación del espectro completo sobre América, la economista mexicana Ana Esther Ceceña plantea que, mediante este mecanismo, nuestro vecino del norte ha consolidado una minuciosa delimitación territorial de aquello que considera áreas ingobernables o de riesgos. Sin lugar a casualidades, estas coinciden con puntos clave, ya sea por sus recursos o ubicación geográfica. A lo largo de la historia, y bajo el pretexto de conservar la seguridad hemisférica, se han perpetuado operaciones que repetidamente benefician a sus intereses estratégicos sin importar las consecuencias que dejan a su paso. 

La reciente detención del exsecretario de la Defensa Nacional (SEDENA), Salvador Cienfuegos Zepeda, acusado por tres cargos de narcotráfico y uno de lavado de dinero, no solo es inédita, sino que acarrea enormes implicaciones para la relación México-Estados Unidos. Como todo evento en la esfera geopolítica, el factor tiempo es determinante. La detención llega en un momento coyuntural en el escenario político de ambos países. 

Por un lado, nos encontramos a poco más de dos semanas de la elección presidencial estadounidense. Hay quienes han planteado que esta decisión fue orquestada para beneficiar al presidente Donald Trump. Si bien esto puede sumarle ciertos puntos al apelar a su base más conservadora y anti-mexicana, es muy probable que este evento tenga una mucho mayor resonancia, relevancia y consecuencias en nuestro país que en Estados Unidos. Pese a su trascendencia, la detención carece de suficiente importancia para convertirse en un factor determinante para el electorado estadounidense. Lo que sí es un hecho es que, de resultar reelecto, Trump tendría incluso mayores argumentos para materializar su amenaza de catalogar a los cárteles mexicanos como grupos terroristas, lo cual le permitiría incluso una mayor intervención en materia de seguridad nacional. 

Respecto a México, la detención de Cienfuegos golpeó fuertemente al gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, al poner en tela de juicio tres de sus principales banderas: la lucha contra la corrupción, la militarización de la seguridad pública y la defensa de la soberanía nacional. La forma en la que se desarrollaron los hechos apunta a que el gobierno mexicano desconocía las investigaciones y el operativo, lo cual posicionó a las autoridades mexicanas como corruptas, al permitir que quien en su momento fue el estratega de la guerra contra el narco presuntamente protegiera al enemigo a combatir sin consecuencia alguna; e ineficientes, al no ser capaces de hacer justicia por su cuenta sin la intervención de autoridades extranjeras.

Durante su mandato, AMLO ha mantenido un discurso ambivalente respecto a las fuerzas armadas. Por un lado, ha desprestigiado por completo su actuar en las administraciones pasadas, obviando que son el grueso de los elementos que hoy conforman la Guardia Nacional y a quienes ha dado el total control de las tareas de seguridad en el país, entre tantas otras labores. Su respuesta ante los hechos ha sido igual de contradictoria; por un lado, ha deslindado a su gobierno de responsabilidades de investigación, mientras que continúa culpando al pasado sugiriendo los nexos de la DEA con el propio Cienfuegos. Ante esto, la única certeza reside en que la milicia, al igual que toda institución del aparato de gobierno, no es incorruptible ni impoluta como ha intentado hacer ver el presidente. Pese a que aún queda por probar las acusaciones contra el exsecretario, y aunque una figura no representa a toda la SEDENA, los hechos ponen en evidencia la gravedad de responsabilizar al ejército de labores civiles y de militarizar la seguridad pública. Queda por ver si con esto el presidente tendrá la visión de hacer ajustes en su actual estrategia o si seguiremos sufriendo las consecuencias de ésta. 

El supuesto amiguismo AMLO-Trump se ha mermado de manera definitiva con este suceso. Siguiendo la propuesta de Ceceña, Estados Unidos dio una probadita de esa “dominación de espectro completo”. Este proceso apenas comienza, pero las repercusiones que devengan de este impactarán en gran medida tanto la estrategia de seguridad del gobierno mexicano como la relación bilateral post electoral. 

 


Sobre la autora:

Raquel López-Portillo Maltos es licenciada en Derechos Humanos y Gestión de Paz por la Universidad del Claustro de Sor Juana. Fue Coordinadora General de la campaña HeForShe de ONU Mujeres en su universidad y actualmente es Asociada del Programa de Jóvenes del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI). Se ha desarrollado en los sectores público, privado y de la sociedad civil en temas de seguridad, igualdad de género y educación.  Apasionada del flamenco, la fotografía y la literatura. A favor de: el derecho a elegir, el debate, las opiniones sustentadas y la igualdad de oportunidades. En contra de: la violencia, la ignorancia, la mediocridad y las mentes cerradas.

 

Mercedes Migoya61 Posts

Mercedes Migoya es la directora de Contenido de Telokwento. Es internacionalista y ha desarrollado su carrera en medios de comunicación. Le interesa especialmente todo lo que tiene que ver con Medio Oriente y Seguridad Internacional. A favor de: varias libertades, especialmente la de expresión. En contra de: la corrupción, el abuso de poder y la burocracia.



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