Huevos al gusto y la llegada de FC Juárez


Gabriel Martínez

@gabomartinez_10

IG: gabo_martinez_

 

Ligas de futbol que históricamente han sido inferiores a la mexicana, como la Major League Soccer (MLS) de los Estados Unidos, siguen trabajando de manera eficiente para ser mejores, mientras México no deja de dar la nota en reglamentos que explican algunas de las razones por las cuales el futbol azteca no alcanza a figurar internacionalmente.

México es el ejemplo de un país que tiene todo para ser una potencia del balompié, empezando por los 130 millones de habitantes y un interés mayúsculo por este deporte, en todas las clases sociales. No obstante, constantemente se actúa sin importar esta oportunidad, a través de reglamentos que lo que menos fomentan es el crecimiento deportivo. De estos códigos hay muchos que tendrían que modificarse, pero hablemos del que específicamente ha dado nota a lo largo de los últimos días, durante la llamada “semana de futbol”, celebrada en Cancún.

No ha bastado con permitir que una franquicia pague 6 millones de dólares para permanecer en la primera división, algo que ya es una aberración, y que seguramente no pasa en ninguna otra liga del mundo, al menos no en una liga seria. La Federación Mexicana de Futbol ahora ha permitido que un equipo que no ha conseguido su ascenso deportivamente lo haga, igualmente a través del pago de una suma económica. Los Bravos de Juárez jugarán en primera división tras comprar la franquicia de los Lobos BUAP, que se mudará a Ciudad Juárez y se disfrazará de verde para fungir como el equipo que se ha quedado corto en sus intentos por ascender al máximo circuito. En Puebla, en cambio, se esfuma un proyecto que iba en crecimiento, en el cual se estaba trabajando correctamente, y que parecía tener un futuro prometedor.

“Me duele, sí estoy dolido, y también tengo coraje. No sé cuál es la situación, hablé con uno de los jefes, no sé qué va a pasar con el equipo por lo visto es que se va a Primera A y no quiere decir que no pueda estar en esa división, pero hay formas y formas, de proyectos”, reconoció a la cadena ESPN el Presidente Deportivo del cuadro de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, un día ante de que se oficializara la venta del club. Los Lobos no han cuidado las formas, como lo señala Lapuente, y le faltaron el respeto a su afición, mucha o poca, dejándolos sin equipo de la noche a la mañana. Esos códigos de conducta no están escritos en los libros, pero sí en la esencia del futbol.

Pero hablemos ahora del FC Juárez, que a pesar de haber comprado su ascenso, algo que no tiene ningún respaldo deportivo, puede aportar algunos elementos ejemplares. Llegará a la primera división un equipo que ha trabajado bien en los últimos años, que ha mantenido un proyecto, de la mano del técnico Gabriel Caballero, y que ha disputado finales por el ascenso, pero simplemente no ha podido ganarlas. Agregaría también que Juárez contribuye con una franquicia que trabaja mucho mejor administrativamente que varios equipos que ya están en la primera división, como Veracruz, por mencionar alguno. (Por cierto, los Tiburones pagaron los 120 millones de pesos para quedarse, y tienen varias controversias en conciliación por falta de pagos a su personal).

Alejandra de la Vega Arizpe, propietaria de FC Juárez, ha prometido cooperar con el crecimiento y desarrollo del futbol mexicano. La también Coordinadora de la Mesa de Seguridad y Justicia de Ciudad Juárez es también una figura fresca. Hay que decirlo, siempre es bueno tener a mujeres en altos mandos porque aportan buenas y nuevas ideas, y toman decisiones equilibradas. Su equipo tiene finanzas sanas, una plaza futbolera, y una fiel afición en ambos lados de la frontera. En el Paso, Texas, pretenden expandirse como marca, e incluso ser el primer equipo mexicano en jugar partidos oficiales en territorio internacional, lo cual es una oportunidad desahogante para una liga que no ha procurado darle el mantenimiento necesario a su producto, lo que se refleja en las gradas vacías, incluso en temporada de liguilla.

No dejemos de subrayar que el mérito de haber ascendido no lo tienen, y que habla muy mal de la liga que este tipo de acuerdos se permitan, de la mano de un reglamento hecho a la medida de cada organización. Además, el orgullo que genera el hecho de haber ganado dentro de la cancha es indispensable para el arraigo de una afición. Pero la cura para esos malestares está en manos de la directiva, que lo menos que puede hacer es administrar un equipo digno del máximo nivel, algo que, por su trabajo visto en la liga de ascenso, seguramente logrará.

 


Sobre el autor:

Gabriel Martínez es un periodista especializado en deportes. Ha trabajado en el diario español La Vanguardia, actualmente es conductor del programa televisivo de Adrenalina en Grupo Imagen y escribe en el periódico Excélsior. Tiene un máster en periodismo y un diplomado en marketing y negocios deportivos. Es violonchelista de clóset y devoto de la actividad física. A favor de: la educación y la igualdad social. En contra de: la censura, el radicalismo, y el sedentarismo.

Mercedes Migoya61 Posts

Mercedes Migoya es la directora de Contenido de Telokwento. Es internacionalista y ha desarrollado su carrera en medios de comunicación. Le interesa especialmente todo lo que tiene que ver con Medio Oriente y Seguridad Internacional. A favor de: varias libertades, especialmente la de expresión. En contra de: la corrupción, el abuso de poder y la burocracia.



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