Marché porque yo también estoy indignada


Ana Carolina Lelo de Larrea

@anacarolinalrre

 

El 8 de marzo marché junto a más de 80,000 mujeres y niñas, aunque se sintió que éramos millones y no miles, porque como a ellas, me indigna la situación de violencia contra las mujeres que vive el país. Me indignan, en su máxima expresión, los 10 feminicidios diarios que hay en México. Me indignan también, las manifestaciones menos extremas de violencia, pero igual de dañinas, hacia las mujeres, que están presentes en nuestras sociedad desde hace siglos, como: el acoso sexual, las violaciones,  el machismo, la desigualdad salarial, el patriarcado, el trabajo doméstico no remunerado, entre otras… 

 

Marché porque estoy viva y puedo. Ya que en México, la vida es un “privilegio” que se le quita a 10 mujeres al día. 

 

Marché porque que hoy en día violan a una mujer cada 4 minutos en México y #YoSiLesCreo a las víctimas. Porque de cada 1,000 casos de abuso sexual, 100 se denuncian, 10 van a juicio y uno, acaso, resulta en una condena que puede ir de 8 a 20 años en prisión.

 

Marché porque me encantaría ver un México con igualdad de género, en vida. Ya que según  el Foro Económico Mundial se necesitan 108 años más para alcanzar esta igualdad.

 

Marché para que nos escuchen los hombres que han sido cómplices de esta situación con su silencio e indiferencia. Ya que, “nuestro Señor Presidente”, así como muchos otros que lo acompañan en la culpa, no ha podido reconocer la magnitud del problema, exponer un plan de acción concreto, ni rendir cuentas ante la situación.

 

Marché porque estoy consciente que el Patriarcado es cómplice del silencio, de que se cuente una única versión de la historia, de la impunidad. Consciente de que es dañino para todos y debe caer, y #vaacaer, porque si no, #lovamosatirar. Porque, en el México en el que vivimos, el hombre no llega hasta donde la mujer lo permite, llega hasta donde la ley lo deja. 

 

Marché con las vivas y las muertas. Marché con el peso de muchos años en mi, acompañada de todo los que mis abuelas  vivieron, y lo que sus mamás antes que ellas, de la historia de mis tías y con mi madre de la mano, porque su historia es la mía. 

 

Marché y grité, entre tamboreos, junto con mi manada, para que nos escucharan todas las que no estaban ahí, que comparten esta lucha. Y antes de llegar al Zócalo, después de haber recorrido el Monumento a la Revolución, el antimonumento y Bellas Artes, guardé silencio. Guardé silencio, junto con todas las demás, con nuestro puño en alto, unidas, coordinadas, en sintonía, para escuchar a las que ya no están.

 

Muchos me han preguntado si el que haya marchado significa que estoy de acuerdo con las manifestaciones violentas de algunos grupos feministas… y aunque es válida la pregunta, creo que está de más. ¿Por qué? Porque no veo por qué, las personas que hacen esta pregunta, esperan reclamos delicados y cordiales a la petición de que nos dejen de matar, maltratar, humillar… Su manifestación viene llena de ira, esa ira que busca justicia, que busca frenar el abuso, la apatía, la indiferencia. Esa ira que no piensa permitir el feminicidio de una más. Desde ese sentimiento humano, comprendo su forma de manifestarse. Así como ellas, muchas otras nos manifestamos, solidarias con sus reclamos y empáticas a su sentimiento humano, al grito de “sin violencia”, desde un deseo utópico que pudiera ser así, y también, paradójicamente, al grito de “fuimos todas”, porque ese día, fuimos una.

 


Sobre la autora:

Ana Carolina Lelo de Larrea Saldaña estudió Relaciones Internacionales en el ITAM, actualmente está editando su tesis sobre “El Papel que el Acuerdo de París ha tenido en los litigios internacionales del Cambio Climático y su relación con los derechos humanos”. Es mexicana, feminista y una ciudadana consciente del impacto que nuestras acciones tienen en el medio ambiente. Labora en WeWork como Community Associate desde hace 1 año y medio. A favor de: la defensa de los derechos humanos, la defensa del medio ambiente y de un mundo con menos fronteras. En contra de: la impunidad, la corrupción y la desigualdad de género.

Mercedes Migoya61 Posts

Mercedes Migoya es la directora de Contenido de Telokwento. Es internacionalista y ha desarrollado su carrera en medios de comunicación. Le interesa especialmente todo lo que tiene que ver con Medio Oriente y Seguridad Internacional. A favor de: varias libertades, especialmente la de expresión. En contra de: la corrupción, el abuso de poder y la burocracia.



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