No seamos muros


Maite Belausteguigoitia

Maite Belausteguigoitia

@maitebelausteguigoitia

 

Trump nos tiró los ladrillos de los aranceles para convertirnos en su muro, el gobierno obrador se puso la bota yankee y empezó a martillar encima de los(as) migrantes. Nuevos sexenios y viejos sometimientos ¿cuándo dirán “me canso ganso”? No importa a cuánto se dispare el dólar cada año, para los políticos la dignidad nacional siempre está por debajo del mercado. Antes Obama era quien agarraba de los pelos a Peña Nieto para que frenará los intensos flujos migratorios con su irresistible copete de brutalidad, así despeinó todos los derechos de los migrantes(as) con el Programa Frontera Sur.

¿Qué pasa en Centroamérica para que miles se junten en caravanas para burlar las fronteras de la muerte? En las últimas décadas estos países han experimentado múltiples desafíos tales como su vulnerabilidad al cambio climático, la afectación de las políticas neoliberales y la inestabilidad política. La región centroamericana ha sufrido en los últimos años un importante deterioro del estado democrático, dando por resultado una serie de conflictos armados. Estos conflictos terminaron mediante los procesos de paz, sin embargo, sus repercusiones prevalecen en la actualidad.

La incapacidad de los gobiernos centroamericanos para proveer soluciones estructurales a las problemáticas de la región y de brindar reparación a las víctimas, son hechos que han propiciado la situación de violencia generalizada. Los conflictos armados dejaron una cultura de violencia y una gran cantidad de armas quedaron en circulación, aunado con un escaso control por parte del estado. Centroamérica es una de las regiones más violentas del mundo, la violencia es ocasionada por las pandillas.

¿Qué tiene que ver Estados Unidos con todo esto? Lamentablemente, amar a los burritos y odiar a los mexicanos es una de las tantas incongruencia de nuestro vecino del norte. Estados Unidos participó de una forma importante en los conflictos de armados de Centroamérica con sus tropas. La mayoría de los asesores norteamericanos que estaban trabajando en las fuerzas especiales enviadas a El Salvador eran veteranos de Vietnam que trataban de aplicar las lecciones de esa guerra a la realidad de El Salvador, utilizando tácticas agresivas, emboscadas, patrullas pequeñas, tomando la iniciativa en operaciones nocturnas, buscando cómo ganar las mentes y los corazones de la población civil con tácticas de guerra psicológica… Todas las lecciones que aprendieron en Vietnam las aplicaron en Centroamérica.”

Esto ocasionó que miles de centroamericanos se refugiarán en Estados Unidos, sin embargo, esta circunstancia fue temporal. En los años 90, después de haber concluido los conflictos armados en Centroamérica, Estados Unidos creó las leyes The Illegal Immigration Reform (Reforma de Inmigración Ilegal) y Immigrant Responsibility Act (El Acto de Responsabilidad del Inmigrante), mismas que establecieron un cambio en la política migratoria del país y aumentaron el número de cargos criminales por los cuales Estados Unidos puede deportar a un residente extranjero. Dicha legislación tuvo como resultado la deportación de muchos miembros de estas pandillas, los cuales reprodujeron estas estructuras en los países centroamericanos. Así fue como se formaron pandillas como la Mara Salvatrucha y Barrio 18, que son las principales amenazas de las que huye la población civil actualmente.

Más allá de la obligación internacional para garantizar el derecho al refugio para las personas que son perseguidas por estos grupos delictivos, Estados Unidos tiene una responsabilidad histórica frente a Centroamérica por haber contribuido a las causas de este éxodo. El discurso de odio y la criminalización de la migración se ha fortalecido particularmente desde el gobierno Trump, esto ha conllevado múltiples vulneraciones de derechos para los(as) migrantes detenidos(as) en este territorio. El mundo sería miel sobre hojuelas si México y Estados Unidos solo compartieran la frontera norte y el amor por la comida mexicana, en lugar de la obesidad, el privilegio blanco, las masacres, líderes supremamente estúpidos y las sistemáticas violaciones a los derechos humanos de la población migrante.

Así es, a veces México comete las violaciones que le reclama a Estados Unidos con respecto a los derechos de los migrantes mexicanos. Dentro de las prácticas están la detención arbitraria, no garantizar el derecho al refugio, estaciones migratorias con condiciones indignas, además por supuesto del contexto vulnerabilidad por la persecución del crimen organizado. La militarización de la frontera con 6,000 efectivos de la Guardia Nacional representa un riesgo aún mayor para los derechos de los migrantes, donde el personal no se encuentra capacitado para atender los distintos casos de vulnerabilidad que se presentan dentro de estos flujos, como es el caso de los niños, niñas y adolescentes no acompañados.

La mayoría de las personas provenientes de Centroamérica son refugiados(as), aún cuando no se les reconozca el derecho a causa de la incapacidad de las autoridades para responder frente a la crisis. La militarización dificultará aún más las garantías del debido proceso para obtener la condición de refugiado(a) y así evitar los probables asesinatos con las deportaciones. La gravedad de la crisis y la complejidad de los casos exige un abordaje que oriente la cooperación internacional hacia un desarrollo sostenible que promueva la paz, en lugar del control migratorio. Los recursos económicos y políticos deben de encauzarse a solucionar las causas estructurales de la migración, con el objetivo de proveer una solución permanente que beneficie a todos los países implicados. Es urgente cambiar de enfoque porque ni los muros humanos, ni los muros de piedra podrán detener las olas luchan y sueñan por un mundo libre de persecución y violencia.

 


Sobre la autora:

Maite Belausteguigoitia es psicóloga, maestra en derechos humanos y próximamente comenzará un doctorado en psicología en la
Universidad de Buenos Aires. Tiene experiencia profesional en el Centro de Investigación del ITAM y en consultoría de empresas.
Desde el ámbito psicológico ha trabajado con poblaciones en condiciones de vulnerabilidad como niños, niñas, adolescentes,
mujeres indígenas, personas con discapacidad, entre otros. Le interesan los temas de psicoanálisis, salud mental, derechos
humanos, infancia y género. A favor de: el pensamiento crítico, el arte como un arma de transformación subjetiva y social, modelos de desarrollo con un enfoque derechos y construcción para la paz. En contra de: el dogmatismo, el racismo, el machismo, la violencia en todas sus formas y la hipocresía. 

Mercedes Migoya61 Posts

Mercedes Migoya es la directora de Contenido de Telokwento. Es internacionalista y ha desarrollado su carrera en medios de comunicación. Le interesa especialmente todo lo que tiene que ver con Medio Oriente y Seguridad Internacional. A favor de: varias libertades, especialmente la de expresión. En contra de: la corrupción, el abuso de poder y la burocracia.



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