“Nos prefieren musas, nos temen artistas” 


Maite Belausteguigoitia

Maite Belausteguigoitia

@maitebelausteguigoitia

 

Para Mario Vargas Llosa, el feminismo es el “enemigo más resuelto de la literatura”.  ¿La igualdad es una amenaza para el arte?, ¿será su miedo una revelación de la violencia en el mundo literario?  La batalla para proteger a “la literatura” de la participación de las mujeres es exhaustiva, la última victoria fue en la 24ª Feria del Libro en Lima. La inauguración destacó por la polémica mesa de honor conformada solo por hombres, por lo cual distintas escritoras no asistieron al evento en signo de protesta.  La respuesta del gremio editorial ante las críticas por la selección de los candidatos fue:

“Si bien la composición de la mesa de honor no estuvo determinada por el género de las personas, sino por los cargos institucionales que tradicionalmente han participado en el evento, sin duda era necesario que replanteáramos la composición de la mesa al ver que no había mujeres presentes. Lo cierto es que no fuimos conscientes del problema, lo cual lamentamos profundamente.” 

Llama la atención que aludan a la falta de consciencia cuando el tema del machismo en el ámbito de la literatura latinoamericana es una discusión presente desde hace tiempo. A Mario Vargas Llosa la animadversión por el feminismo le ha costado más de una polémica, entre ellas el Premio Bienal de Novela que lleva su nombre. “Contra el machismo literario” fue un texto firmado por más de cien escritores y escritoras donde protestan contra  la disparidad de ese concurso y otros eventos literarios en América Latina. El jurado del certamen se conformó por cuatro hombres y una mujer, mientras que en los paneles participaron trece hombres y tres mujeres. 

En dicho documento señalan que: “las instituciones literarias siguen organizando y promoviendo espacios en los que la participación de mujeres aún es minoritaria o nula y, cuando se cuestiona, sus responsables recurren a una visión meritocrática falaz, en lugar de combatir desde dentro los privilegios masculinos o de trabajar para ajustar esa desigualdad histórica que ha condenado a las mujeres a un lugar de subalternidad y silencio”.

En respuesta a las críticas, Vargas Llosa publicó en el diario El País un texto llamado “Nuevas Inquisiciones”, en donde describe que: “el feminismo corre el peligro de pervertirse si opta por una línea fanática e intransigente de la que hay, por desgracia, muchas manifestaciones recientes, como la de querer revisar la tradición cultural y literaria.” Además, declara que nada sería más ofensivo para las mujeres que invitarlas como “números o bultos” y por esta razón se opone a las  cuotas por género en el evento. Asimismo, manifiesta que el riesgo del feminismo está en querer descontaminar a la literatura de “machismo, prejuicios múltiples e inmoralidades.” 

No tengo claro cómo se “descontamina” la literatura, pensaría más en construir una mirada crítica para analizar los estereotipos que se promueven a través del arte. Analizar la literatura desde el feminismo no es quemar libros y autores en la hoguera, se trata de pensar: ¿cuáles son las voces que imperan dentro de la tradición literaria?, ¿cuáles son sus privilegios?, ¿en qué medida su producción artística contribuye a la violencia simbólica?

Generar nueva literatura no solo es escribir más libros, es visibilizar las voces silenciadas por los discursos hegemónicos. El arte tiene el poder de transformar a la sociedad y de abrir nuevos debates, la escritura de las mujeres posibilita nuevas miradas y representaciones del mundo que cuestionan las desigualdades sostenidas históricamente. Si el trabajo literario de las mujeres no fuera transformador, el status quo no las excluiría. Nada más cierto que esa famosa frase: “nos  prefieren musas, nos temen artistas”.  


Sobre la autora:

Maite Belausteguigoitia es psicóloga, maestra en derechos humanos y próximamente comenzará un doctorado en psicología en la Universidad de Buenos Aires. Tiene experiencia profesional en el Centro de Investigación del ITAM y en consultoría de empresas.
Desde el ámbito psicológico ha trabajado con poblaciones en condiciones de vulnerabilidad como niños, niñas, adolescentes, mujeres indígenas, personas con discapacidad, entre otros. Le interesan los temas de psicoanálisis, salud mental, derechos humanos, infancia y género. A favor de: el pensamiento crítico, el arte como un arma de transformación subjetiva y social, modelos de desarrollo con un enfoque derechos y construcción para la paz. En contra de: el dogmatismo, el racismo, el machismo, la violencia en todas sus formas y la hipocresía.

Geo Bailon1500 Posts

Una huelga de aquellas

Buena

Buena racha

En

En busca de Evo

¡Liberen

¡Liberen a Assange!




Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password