Política Exterior Feminista: ¿discurso o posibilidad?


Raquel López-Portillo Maltos

@rak_lpm

 

En los últimos años, se ha percibido una constante a nivel global: un viraje en la mentalidad y el actuar de las mujeres. Ya sea desde el gobierno o desde las empresas, en las calles o en la academia, en los medios de comunicación o en las redes sociales, nos hemos unido para revertir situaciones con las que ya no estamos conformes. Esta toma de conciencia sobre el derecho a elegir la vida que queremos se ha manifestado de formas muy distintas y en espacios muy diversos. No queda duda que las demandas por la igualdad de género se han colocado como un asunto prioritario en distintas agendas, incluida la de la política exterior mexicana.

La semana pasada se llevó a cabo en nuestro país la Reunión anual de Embajadores y Cónsules de México. Una de las grandes sorpresas de este evento fue el anuncio por parte de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de la adopción de una Política Exterior Feminista. ¿Qué implica esta medida? La subsecretaria de Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos, Martha Delgado, explicó que se adoptarán una serie de compromisos como: el fomento de una agenda feminista; una SRE paritaria, libre de violencia y segura; interseccionalidad y transversalidad de género y derechos humanos; talleres, certificaciones y eventos sobre la materia, entre otros.

Es innegable que esto es una medida, a grandes rasgos y a primera vista, positiva. En el primer año de gobierno, la SRE ha estado a la vanguardia en esta y otras materias. Con esta acción, México se convirtió en el primer país de América Latina en utilizar la perspectiva de género en las relaciones internacionales. La cancillería se ha posicionado sobre la importancia de utilizar esta herramienta transversalmente en ámbitos como el cambio climático, la tecnología y la migración. Es la primera vez en la historia mexicana que se nombra a una mujer como embajadora de México ante Estados Unidos, y se anunció que se trabajará en conjunto con el Senado para alcanzar la paridad de género en el cuerpo diplomático. Digo que esto resulta positivo a grandes rasgos y a primera vista porque, más allá de los compromisos anunciados, no se habló de cómo se materializarán o evaluarán. Existen varios desafíos, tanto al interior como al exterior de la cancillería, para hacer esta política funcional.

Los retos al interior abundan. Si bien cada vez hay un mayor número de mujeres dentro de la secretaría y en el Servicio Exterior Mexicano (SEM), no ha sido suficiente. Según datos presentados por la revista Proceso, la subsecretaria Martha Delgado es la única mujer en la cancillería que se encuentra dentro del primer nivel de salarios, mientras que solamente 14 de las 80 direcciones generales son ocupadas por mujeres. En cuanto al SEM, únicamente el 30% está integrado por embajadoras. Pese a los aportes de las mujeres a la política exterior, aún queda mucho por hacer. No solo en términos de paridad, sino de igualdad de oportunidades en el acceso a puestos de toma de decisiones.

Si los retos al interior abundan, los exteriores son aún más apremiantes. La Política Exterior Feminista no debería enfocarse exclusivamente en el fortalecimiento de una SRE más inclusiva. Su prioridad debería de estar en atender a las mexicanas más vulnerables que se encuentran fuera del país y al las que el Estado ha fallado en su obligación de proteger. Especialmente, las mujeres migrantes, quienes sufren aún mayores consecuencias en su trayecto, enfrentándose a violencia sexual, a ser víctimas de la trata de personas y a ser separadas de sus hijos. Se ha detectado que, en las redadas más recientes llevadas a cabo en Estados Unidos, un gran número de detenidas han sido mujeres, sin antecedentes criminales, quienes fungen como sostén de su familia. Otros países que han adoptado este tipo de política exterior tales como Suecia, Canadá y Francia, han concentrado sus esfuerzos, además de los cambios internos, en la asistencia internacional, en la salud femenina, el acceso a la educación, el aumento de la edad legal para el matrimonio, entre otros. México deberá de impulsar planes específicos que atiendan las necesidades de las mujeres y niñas mexicanas en situaciones de conflicto.

Finalmente, tanto al interior como al exterior, resulta necesario dotar las acciones impulsadas de un sustento en términos de datos, estadísticas y presupuesto. ¿Cómo impulsar una SRE libre de violencia sin información sobre cuántos casos de acoso u hostigamiento hay (si los ha habido) y cómo es el proceso para atenderlos? ¿Cómo certificar en igualdad laboral y no discriminación a representaciones en el exterior sin datos sobre su situación actual que sirvan como parámetro para una posterior evaluación? ¿Cómo hablar de una política exterior feminista si se desconocen los principales obstáculos a los que se enfrentan las mujeres cuando buscan atención consular? Uno de los principales vicios de la administración pública mexicana es la construcción de soluciones sobre la marcha y con cimientos endebles. Para que este enfoque de la política exterior sirva será necesario hacer uso de la información disponible y definir qué resultados se espera alcanzar.

En palabras de la teórica feminista de las relaciones internacionales, J. Ann Tickner, la ausencia de la visión de las mujeres en la elaboración de la política exterior y en la diplomacia clásica, ha sido una constante. En un ámbito internacional que ha sido históricamente regido por una visión masculina, por el “poder duro”, por la guerra y por la realpolitik, este es un primer paso para lograr una visión de igualdad que incorpore a todos los liderazgos posibles en la consecución de una sociedad más pacífica e inclusiva. Uno de los ejes de esta nueva Política Exterior Feminista es hacer de la SRE una dependencia en la que “la igualdad se ve”; ojalá se haga lo necesario para que no solo se vea, sino que sea.

 


Sobre la autora:

Raquel López-Portillo Maltos es licenciada en Derechos Humanos y Gestión de Paz por la Universidad del Claustro de Sor Juana. Fue Coordinadora General de la campaña HeForShe de ONU Mujeres en su universidad y actualmente es Asociada del Programa de Jóvenes del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI). Se ha desarrollado en los sectores público, privado y de la sociedad civil en temas de seguridad, igualdad de género y educación.  Apasionada del flamenco, la fotografía y la literatura. A favor de: el derecho a elegir, el debate, las opiniones sustentadas y la igualdad de oportunidades. En contra de: la violencia, la ignorancia, la mediocridad y las mentes cerradas.

Mercedes Migoya61 Posts

Mercedes Migoya es la directora de Contenido de Telokwento. Es internacionalista y ha desarrollado su carrera en medios de comunicación. Le interesa especialmente todo lo que tiene que ver con Medio Oriente y Seguridad Internacional. A favor de: varias libertades, especialmente la de expresión. En contra de: la corrupción, el abuso de poder y la burocracia.



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