Diez años de soledad


Ricardo Salas

Loneliness be over…

When will this loneliness be over?…

—Muse, en “Map of the Problematique”.

Los que lean este texto deben saber que a este escritor le encanta la música. Y aunque soy adepto de todo tipo de géneros, siempre he tenido una gran afinidad por el rock británico sobre otros. Una de mis razones –claro– es por el peso que el Reino Unido ha tenido en la cultura pop a nivel mundial (prueba de ello son los 4 Óscares que se llevó la película Bohemian Rhapsody el fin de semana pasado, y que la canción que dio origen a la cinta se haya vuelto a colocar recientemente en los Billboard Hot 100, por tercera vez en su historia).

Además de admirar tanto a los músicos británicos por su calidad en general, los admiro por la capacidad visionaria y de crítica social que han logrado proyectar durante décadas, convirtiendo a muchas de sus obras en éxitos de talla internacional. En este contexto, recuerdo en particular, dos álbumes de la banda inglesa Muse: Black Holes and Revelations y The Resistance, que siempre han intrigado por presentar visiones de un futuro distópico y un tanto aterrador, un futuro en donde los seres humanos viviríamos en sociedades altamente tecnológicas, interplanetarias y en donde la información habría conectado cada rincón del planeta, proveyendo una cantidad inacabable de estímulos digitales e imposibles de escapar.

Las letras de la canción “Resistance” hablaban de un futuro muy similar al que George Orwell plasmaba en su novela 1984, en donde Big Brother y un estado totalitario sabían y controlaban cualquier pensamiento de sus ciudadanos para mantenerlos bajo control absoluto. Otra canción contenida en este par de discos (para mí la época más creativa de la banda) era “Map of the Problematique”, un tema cuyas letras no me quedaban muy claras en su momento, pero que años después me empiezan a sonar más relevantes que nunca. La canción abre con la frase: “miedo y pánico en el aire, quiero ser libre de la desolación y la desesperación…”, mientras que el coro por su parte repite en varias ocasiones “¿Cuándo se acabará esta soledad?…”, acompañado de unos acordes muy al estilo de los también británicos Depeche Mode, en el éxito “Enjoy de Silence”.

Creo que el arte tiene la capacidad de adelantarse en ciertas formas a los tiempos que vienen. Una canción sobre la soledad y la ansiedad social puede ser solo eso, una canción. Pero algo hay de cierto en visiones como ésta: vivimos en la primera sociedad verdaderamente globalizada y la generación millennial es la primera en haber nacido en un mundo con internet. El mundo ha vivido tres décadas de crecimiento económico sin precedentes y las fronteras (políticas, financieras, sociales y culturales) se han ido haciendo cada vez más porosas, por lo menos hasta el principio del fenómeno proteccionista que se hizo más visible con la llegada de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos.

Pero… ¿qué está sucediendo? El mundo de hoy es más rico, más justo en algunas formas y mucho más seguro (estadísticamente hablando) que hace treinta años. Las redes sociales nos permiten hablar en tiempo real con gente al otro lado del mundo, y sin embargo algunas encuestas recientes están empezando a señalar que los índices de soledad en algunos países están llegando a tal grado que se han convertido en un problema de salud pública. Muchos jóvenes en países como Estados Unidos y el Reino Unido reportan que se sienten solos la mayoría del tiempo y otros estudios ya están detectando vínculos entre el uso excesivo de redes sociales y los niveles de ansiedad, depresión y disminución de sueño en muchos jóvenes, incluso en países de América Latina.

"La autómata" de Edward Hopper representando la soledad actual
“La autómata” de Edward Hopper (1927)

El panorama actual presenta una gran paradoja: hace tres décadas el inicio del internet y la apertura comercial prometían un mundo más próspero, más interconectado y con mayor acceso al conocimiento. Hoy, sin embargo, nos sentimos más aislados y pasamos más tiempo mirando una pantalla que muestra cientos de vidas más perfectas que la nuestra… de repente una canción como “Map of the Problematique” no suena tan ajena a nuestra realidad actual.

Seguramente el mundo se encuentra en un mejor estado que hace treinta años, pero quizás los cambios tecnológicos e informáticos que hemos vivido como sociedad han sucedido tan rápido, que nuestros cerebros no han podido evolucionar a la par y ser capaces de procesar o filtrar tal cantidad de información que nos llega todos los días. Hoy en día la soledad colectiva (qué término tan loco, ¿no?) comienza a ser un problema cada vez mayor. Medios como el canal de YouTube Kurzgesagt tienen un gran video al respecto y algunas compañías de teléfono están incluyendo ya indicadores de cuánto tiempo hemos pasado en la pantalla, y en qué aplicaciones en particular, para controlar un poco mejor nuestros hábitos en línea y promover más las relaciones personales.

Aún así, es importante señalar y detectar este tipo de problemas como algunos nuevos padecimientos del siglo XXI. Nuestros científicos han erradicado enfermedades como la viruela y la polio, pero no debemos cantar victoria: con nuevos tiempos vienen nuevos retos, y estamos comenzando a ver cómo promover y preservar la salud mental será un reto en un mundo cada vez más complejo, más rápido y con mayores estímulos, la mayoría de ellos desde la pantalla en mano.


Sobre el autor:

Ricardo M. Salas es comunicador especializado en política pública. Conduce un programa sobre emprendimiento en México y América Latina, y escribe sobre diversos temas de interés colectivo: salud pública, desarrollo sostenible, ciencia y tecnología, política y cultura popular. Fungió como analista político desde Alemania y ha entrevistado a algunos de los actores más influyentes de la agenda internacional. Es audiófilo por accidente y melómano de tiempo completo. Está a favor de: el estado de derecho. En contra de: la prepotencia, el nacionalismo y los extremos de la política de identidad. Puedes saber más sobre él en www.segunricardo.com

Mercedes Migoya61 Posts

Mercedes Migoya es la directora de Contenido de Telokwento. Es internacionalista y ha desarrollado su carrera en medios de comunicación. Le interesa especialmente todo lo que tiene que ver con Medio Oriente y Seguridad Internacional. A favor de: varias libertades, especialmente la de expresión. En contra de: la corrupción, el abuso de poder y la burocracia.



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