Trump, un peligro inminente


María Pía Taracena Gout

@piataracena

 

Hillary Clinton calificó como  “un peligro inminente” al presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Esa comparación me recordó a la película del mismo nombre de 1994 en la cual el guapo agente Jack Ryan (Harrison Ford) debe defender la Constitución norteamericana de los abusos del presidente. El abuso consistía en que el presidente usaba los recursos destinados al combate de los carteles en Colombia y desviaba los fondos que el Congreso había destinado  para vengar la muerte de un amigo suyo, asesinado por el cártel dirigido por Ernesto Escobar. El agente Ryan decidía entonces defender la Constitución de Estados Unidos por encima de los abusos de poder del presidente.

El caso de Ukranian-gate podría parecerse a la película en el sentido que el presidente Trump abusó de su poder al presionar al presidente de Ucrania, Volodímir Zelinski, para que investigara al hijo de su contrincante demócrata más importante, Joe Biden. La investigación buscaba indagar sobre los negocios que tenía Hunter Biden en Kiev.

El proceso de destitución del presidente en Estados Unidos no es sencillo. Es una atribución que la Constitución de ese país le da al exclusivamente a la cámara baja del Congreso y que tiene que pasar por el Senado. Es una facultad que permite el balance del poder, allí en dónde se considere que el presidente no ha actuado de buena manera.

En este caso fue Nancy Pelosi, líder de la cámara baja, quién presentó el caso ante la opinión pública y tiene la facultad de decidir qué comité de la cámara inicia la investigación sobre el caso Ukaranian-gate. Posteriormente, se hace una investigación para ver si se puede hacer un juicio al presidente y en cierto momento, destituirlo.

Usualmente las investigaciones para el juicio del presidente, las encabeza el comité Judicial de la Cámara de Representantes, pero este está muy desgastado por el otro caso, el del espionaje ruso. Así que Pelosi, lo envió  al comité de Inteligencia, presidido por Adam Schiff. En realidad todo el año 2019 los demócratas en la cámara baja se la han pasado investigando acusaciones contra el presidente Trump. Que sí ha usado su cargo para enriquecerse, que sí le pagó a una mujer para acallar sus encuentros extramaritales, que sí obstruyo a la justicia durante la investigación del Russian-gate.

Es sobretodo en este último, que el escándalo se agranda al descubrirse que hubo una conversación telefónica entre el presidente Trump y el primer ministro Australiano para pedirle que ayudara al Procurador Barr para recabar información y desacreditar la investigación de Muller. 

El impeachment se puede leer de diversas maneras. Los demócratas presentan la investigación en un momento electoral y por lo tanto provoca muchas preguntas: ¿se logrará el impeachment antes de que inicie el año electoral?, ¿quién gana y quién pierde más en este proceso de desgaste entre demócratas y republicanos?, ¿cuáles son las verdaderas intenciones de los demócratas?,  entre muchas otras.

Resulta que presentar un juicio de impeachment en momentos electorales complejiza aún más un proceso que es largo y desgastante. Pero sí puede ser positivo para manchar la imagen de Trump y tratar de influir en la opinión pública, cambiar la percepción del presidente que está mejorando la economía por una en la cual utiliza su posición y herramientas como la diplomacia de alto nivel, para avanzar una agenda personal e influir en los intereses que le afectan. Hacer que el público norteamericano perciba al presidente cómo una persona corrupta que abusa del poder.

Una reciente encuesta de USA Today dice que el 66% de los estadounidenses apoyan el juicio político del presidente.

¿Se trata entonces de un problema de la ética del presidente Trump que sí puede afectar su reelección? Supongamos que el impeachment no se logra, la semilla del abuso de poder está sembrada y puede modificar las preferencias del votante.

Aunado a esto, inició en estos días de octubre el periodo de interrogatorios a funcionarios de la Casa Blanca en el Capitolio. Recordemos que el Congreso de Estados Unidos tiene el poder de establecer un sistema de cortes. Esto es la facultad Constitucional de establecer investigaciones sobre las acciones del Poder Ejecutivo, respetando así la idea de los padres fundadores de tener un sistema político basado en el balance entre poderes.

Es por eso que al actuar como una corte baja, la Cámara de Representantes abre un proceso de interrogatorio y puede citar a los funcionarios del Poder Ejecutivo, tanto de la Casa Blanca como del gabinete. En este sentido, el Presidente D. Trump también amenazó con que la Casa Blanca no iba a cooperar con el Congreso. El 15 de octubre era la fecha límite para que le entregara al Congreso, los documentos necesarios para la investigación. Funcionarios cómo Pence y Guilliani se negarón a mandar información, así como el Pentagono.

En esta semana clave para el proceso, dos exfuncionarios de la administración testificaron.

Por un lado, Fiona Hill, quien fue asesora para los asuntos de Rusia y por el otro, George Kent funcionario del departamento de Estado. Ambos expresaron estar preocupados por la manera en que Rudolph Giuliani lleva el asunto de Ucrania. Mientras tanto, los demócratas están pensando en citar a John Bolton.

Las presiones de los republicanos sobre los demócratas han incluido diversos argumentos para presionar sobre la investigación. Su estrategia va  desde minimizar la información y manejar la idea que los demócratas en realidad no tienen nada en contra del presidente hasta presionar con la idea que se debe votar en el pleno de la cámara baja para que se que autorice la investigación del juicio político. Amenazan que de no cumplirse este paso lo van a considerar una investigación ilegítima.

¿Es necesario que esto ocurra para poder establecer una investigación que lleve al juicio político? Según los demócratas no es necesario, aunque sí va a explorar el sentir del caucus demócrata para la votación.

El que se hiciese una votación en el pleno revelaría cómo piensan los republicanos, que se han alejado del escándalo de la Casa Blanca. Y afectaría a los 7 demócratas que no quieren ni la investigación ni el juicio por que sus distritos son pro-Trump. Los republicanos, también han presionado a los demócratas para participar en el proceso, citando a sus propios testigos.

Cómo vemos el proceso de impeachment es complicado, es un asunto político y en este caso electoral, y será muy difícil que se logre antes del inicio de la campaña electoral 2020.

 


Sobre la autora:

María Pía Taracena es licenciada en Relaciones Internacionales, maestra en Historia y candidata a doctora en Historia por la Universidad Iberoamericana. Ha trabajado en los tres sectores, académico, privado y gubernamental. Desde 1991 es docente en su alma mater, donde ha dado clases para distintos espacios y programas académicos. En 2018, recibió la medalla Ernesto Meneses al mérito universitario. Adicionalmente, Pía ha participado con su opinión en distintos medios de comunicación. A favor de: igualdad, la cooperación, la felicidad, el conocimiento, la interpretación, la búsqueda de la verdad. En contra de: la desigualdad, la aburrición, el abuso, la injusticia, la falsedad, la post-verdad.

Mercedes Migoya61 Posts

Mercedes Migoya es la directora de Contenido de Telokwento. Es internacionalista y ha desarrollado su carrera en medios de comunicación. Le interesa especialmente todo lo que tiene que ver con Medio Oriente y Seguridad Internacional. A favor de: varias libertades, especialmente la de expresión. En contra de: la corrupción, el abuso de poder y la burocracia.



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