Tu destino está en tus genes


Ricardo M. Salas

@segunricardo

“En promedio, 50% de las diferencias en cualquier rasgo del comportamiento humano se deben a la genética que heredamos” .

–Robert Plomin, psicólogo y experto en genética de la conducta.

 

¿Qué pensarías si te dijeran que la mitad de tu personalidad no ha sido producto de tu educación, de tu infancia, o de la influencia de tus padres y amigos? ¿Le echas la culpa a tu infancia o alguna experiencia traumática por tus mañas, miedos o frustraciones? Si gente como Robert Plomin tiene razón, la genética podría revelar mucho más de lo que pensamos sobre nosotros y aquello que nos diferencia de los demás.

La frase de su equipo en el Kings College de Londres, en donde ha estado estudiando el ADN humano por más de 25 años, tiene por lema: “Los padres importan, pero no marcan la diferencia.”

Robert Plomin
“¡Tú eres tu ADN!”: El Dr. Robert Plomin dice alegrarse de haber escrito Blueprint: How our DNA makes us who we are, pues hace décadas no se tenía la tecnología para trazar un patrón conductual basado en nuestra genética. Imagen: Martin Goldwin para The Guardian.

El año pasado tuve la oportunidad de ver una de las famosas conferencias navideñas de la Royal Institution en Londres, uno de los escaparates para la difusión científica de mayor tradición en todo el mundo. Desde que fueron iniciadas por el famoso Michael Faraday en 1825, estas pláticas se han encargado de acercar a muchos de los científicos más reconocidos con el público en general, con el fin de difundir los últimos avances en diversas ramas en ciencia y la tecnología.

El anfiteatro de la Institución Real es algo pequeño (con espacio para unas 200 personas, según calculé aquella vez) y ha sido remodelado para alojar a un público con las exigencias del siglo XXI. Pero es muy emocionante pensar que uno esté viendo una conferencia en el mismo espacio en donde se mostraron algunos de los experimentos más revolucionarios en su tiempo y que sentaron las bases para todas las tecnologías que hoy damos por hecho.

Durante poco más de hora y media pude conocer el controversial trabajo del Dr. Robert Plomin, un psicólogo y experto en el campo de la genética y su influencia la conducta humana. Plomin, investigador y autor de más de 800 artículos científicos, es uno de los psicólogos más citados entre la comunidad académica, pero también uno de los más controversiales, pues lleva más de 45 años tratando de probar algo que le pone los pelos de punta a muchos: los genes determinan mucho de nuestra personalidad y nuestras capacidades.

Este tipo de aseveraciones son tan delicadas, que el último libro de Plomin, Blueprint: How our DNA makes us who we are, tuvo que esperar más de veinte años en el tintero, principalmente porque antes no existía la tecnología para poder analizar millones de muestras de ADN humano simultáneamente, y así poder determinar —con el rigor estadístico debidosi en verdad existen componentes hereditarios que determinan nuestra conducta, nuestro desempeño escolar y posibles problemas de salud. En esta última publicación, Plomin nos dice que sí.

Si bien este libro tiene ya algunos meses en los anaqueles y ha sido motivo de muchos otros artículos, lo que revela parece preocuparle a mucha gente que recuerda los crímenes cometidos por el nazimo y otros regímenes genocidas, cuyos discursos principales se han basado en la eugenesia (la idea de que ciertos grupos humanos tienen genes superiores a otros y que, por ende, deben gobernar sobre otros grupos con menor capacidad mental o física). Plomin, sin embargo, es muy cauteloso en sus conclusiones y no hace ninguna mención a razas o etnias en su libro. Todo lo contrario, el investigador ha dedicado su vida a entender las diferencias genéticas entre individuos, sin importar su origen étnico o social:

“Entender nuestro propio ADN nos enseñará a ser más tolerantes hacia los demás. Es la genética y no el libre albedrío por lo que algunas personas son más propensas a tener problemas como depresión, dificultades para el aprendizaje y obesidad. En promedio, 50% de las diferencias en cualquier rasgo del comportamiento humano se deben a la genética que heredamos.”

Plomin incluso admitía públicamente en la conferencia, que durante los primeros años de su carrera era tachado constantemente como un supremacista por interesarse en la relación entre la genética y el comportamiento. Casi medio siglo después, la revolución genética y el estudio de los millones de pequeñas variaciones en el código humano (algo conocido como “rasgos poligénicos”) parecen dar un buen sustento a su teoría de que el comportamiento y personalidad se explican, en buena medida, por la herencia de nuestros padres y ancestros.

“El mensaje principal, creo, es que los padres tienen que darse cuenta de que los niños no son masas de arcilla que pueden ser moldeados en la forma en la que uno quiera”, explica Plomin. El científico además revela que hasta hace tres años, las diferencias genéticas solo podían estudiarse de forma indirecta, monitoreando a gemelos, hermanos y parientes (algunos de ellos nacidos en hogares diferentes y sin haber tenido contacto alguno con estos familiares) por décadas, demostrando que muchos de éstos mostraban características muy similares, aún cuando estos individuos habían sido criados en entornos muy diferentes.

“Estamos hablando de influencia genética, propensidad probabilística, no un cableado genético predeterminado. Así es que… tú puedes cambiar, pero las tendencias genéticas son nuestro modelo, la genética es responsable por la mayoría de las diferencias que observamos entre la población.”

¿Entonces estamos condenados por nuestros genes?

En un artículo anterior habíamos descrito que los seres humanos compartimos más del 99.9% del código genético, y esto es lo que nos hace formar parte de la misma especie, independientemente de nuestra cultura, color de piel y origen étnico. Lo sorprendente es que, de acuerdo con la investigación de Plomin, las pequeñas diferencias en nuestro código hereditario (que en realidad son millones debido a la gran cantidad de información que contiene nuestro ADN), son las que explican una gran parte de las diferencias psicológicas entre hermanos, amigos y conocidos.

Sin embargo, la tesis del genetista viene con una gran advertencia: si bien, gran parte de lo que nos hace quienes somos se debe a nuestros genes, esto no quiere decir que no se pueda luchar contra algunas conductas o tendencias, o tomar acción para prevenir enfermedades potenciales. Lo que afirma Plomin, es que el entender mejor nuestra propia genética nos permitirá tomar más y mejores medidas preventivas para evitar que alguien con altas probabilidades de padecer diabetes desarrolle esta enfermedad, o que un niño con alta probabilidad de tener problemas para aprender en la escuela reciba la asesoría oportuna, en lugar de juzgarlo por su desempeño.

“Creo que la habilidad de leer nuestro modelo genético transformará a la psicología, a la sociedad, y la forma en la que nos entendemos a nosotros mismos.”

Three Identical Strangers
Cuando la vida es más extraña que la ficción: Documentales como Three Identical Strangers capturan las similitudes en personalidad y complexión física que tiene la gente con el mismo código genético, incluso cuando han sido criados por separado. Imagen: New Day

 


Sobre el autor:

Ricardo M. Salas es comunicador especializado en política pública. Conduce un programa sobre emprendimiento en México y América Latina, y escribe sobre diversos temas de interés colectivo: salud pública, desarrollo sostenible, ciencia y tecnología, política y cultura popular. Fungió como analista político desde Alemania y ha entrevistado a algunos de los actores más influyentes de la agenda internacional. Es audiófilo por accidente y melómano de tiempo completo. Está a favor de: el estado de derecho. En contra de: la prepotencia, el nacionalismo y los extremos de la política de identidad. Puedes saber más sobre él en www.segunricardo.com




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