Un elogio al estornudo


Eduardo Navarrete

@elnavarrete

Para leerse con: “Aching to Sneeze”, de Crash Test Dummies

¿En qué momento estornudar o toser se convirtió en un arma?
Por el contrario, en tiempos preCovid, un estornudo era más bien interpretado como un estado de vulnerabilidad frente al enemigo, una confirmación de tu posición en el mundo o un penoso lapsus social.
Pero hoy el estornudo ha sido resignificado. Cada vez son más frecuentes las historias de golpizas que empiezan con un estornudo, lo que refleja por un lado la frágil condición de la paciencia en tiempos de cuarentena y, por otro, las inmensas ganas de confirmar que aún se está con vida.
El estornudo y la iluminación
De muy chico encontré un truco secreto. Uno de esos que la vida te regala como premio al ocio y a la estoica virtud de estar viendo hacia arriba (secretamente colecciono fotos de nubes).
Una tarde en la que no sabía que era alérgico al polvo y mi mamá aspiraba mi recámara, sobrevino tal sensación de tortura nasal que me llevó a experimentar un grado previo al estornudo, eso sí, con la serie de idiotizantes síntomas que le acompañan: mareo, cosquillas, irritación, congestión, comezón interna y confusión mental que tocan juntos, niveles cercanos al desmayo. Pero me quedé así, poseído un momento antes del estornudo.
El evento se repitió varias veces hasta que mirando al techo vi una lámpara con luz tan intensa como las ganas de estornudar. Sin saber si fue por soltar el aferramiento al estornudo o si la luz es fuente de apertura de un canal que estimule al trigémino, estornudé como para protagonizar una portada de revista dedicada al tema.
Todo buen estornudo nace de un desacuerdo.
El estornudo es un episodio súbito que ha de haber violentado a más de un jerarca prehispánico. Se trata de expulsar de manera involuntaria y súbita una cantidad de elementos que simplemente no son bienvenidos por el cuerpo.
En la antigüedad, relataba un profesor de la Escuela de Periodismo Carlos Septién (como recordando el evento), se pensaba que durante el periodo en el que uno transitaba la experiencia del estornudo, el alma salía del cuerpo y se proyectaba hacia arriba tan alto y lejos, como salvaje había sido el evento.
Con un afán precautorio, cuando el alma viniera de regreso, y con la intención de que no entrara chueca y produjera algún daño cerebral o intenciones políticas en su vida, se tuvo a bien decir “salud”.
¿Es automático el estornudo?
¿Cuándo iba uno a pensar que iba a tener todo el derecho a estornudar, pero sin la garantía de inmunidad?
En los experimentales meses de Covid, disertar en torno al estornudo no solo es permisivo, sino promisorio. La razón es simple: Algo que se hace sin ser cuestionado o por lo menos observado, es indicio de estar viviendo en piloto automático.
Por ello, si piensas estornudar, por lo menos date cuenta de ello e impide que se vuelva algo banal o risible. Esto no significa ni promueve que busques una golpiza y por ello el exilio. Habita tu estornudo de la misma manera en la que puedes mantener presencia fuera de él.
Algunos quisieran estornudar esta realidad. Pero puede ser más valioso comprender lo que hay detrás de un estornudo, por encima de la irritación de las membranas y voltear a ver un foco encendido.
Por encima de la negación, el valor de la experiencia puede llevar a conocer espacios propios inexplorados. Con el cambio del punto de vista la desesperación estornudará paciencia y el aburrimiento curiosidad.
Por ejemplo, conoce tu arma e intenta mantener abiertos los ojos la próxima vez que vayas a estornudar.

 


Sobre el autor:

Eduardo Navarrete es un periodista, fotógrafo y administrador público que se apasiona por los contenidos. Condujo equipos en Grupo Reforma, Grupo Medios, Televisa y Cultura Colectiva. Participa en una iniciativa de acompañamiento a empresas para formar equipos de alto desempeño desde la atención plena y recién fundó una empresa de generación y curaduría de contenidos transmedia.

Mercedes Migoya61 Posts

Mercedes Migoya es la directora de Contenido de Telokwento. Es internacionalista y ha desarrollado su carrera en medios de comunicación. Le interesa especialmente todo lo que tiene que ver con Medio Oriente y Seguridad Internacional. A favor de: varias libertades, especialmente la de expresión. En contra de: la corrupción, el abuso de poder y la burocracia.



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