¿Vacas flacas? ¡No en el fintech!


Ricardo M. Salas

@segunricardo

“The opportunity to disrupt finance in Latin America is as clear and as large as ever. And the winds are blowing strongly in favor of the tech startups that are transforming financial services in the region.”

–Andrés Fontao, Cofundador de Finnovista.

Se acerca la temporada de vacas flacas, o por lo menos eso es lo que indican la mayoría de las perspectivas de crecimiento a nivel internacional. La guerra comercial entre China y Estados Unidos sigue provocando incertidumbre en los mercados (y parece que irá para largo), lo cual además, coincide con una desaceleración compartida que están experimentando la mayoría de las economías en el mundo. La reserva federal de los Estados Unidos bajó su tasa de interés por primera vez desde la crisis de 2008 hace tan solo unas semanas y ya son muchos los analistas y bancos que expresan su preocupación ante lo que comienza a parecer como la siguiente recesión de escala  global. 

Si de por sí este panorama ya se empieza a ver medio dantesco, la política interna de varios países emergentes no está ayudando en lo más mínimo. Esta semana el peso Argentino se devaluó un 20% después de que las elecciones primarias en ese país mostraran una posible vuelta al peronismo, arrastrando incluso a monedas como el peso mexicano. Y ya que estamos en ésas, en México tampoco cantamos mal las rancheras: economistas como @economicliberal (Jorge Alonso, ITAM) resaltan que este año estamos creciendo seis veces –sí, seis veces– más lento que el promedio de 2.5% anual que se mantenía desde 1994, además de que el consumo de los hogares se redujo a un pobre 0.8% durante el primer trimestre de 2019, quince veces más lento que el promedio hasta este año ¡yikes

Es cierto que parte la desaceleración económica que se percibe en nuestro país responde, hasta cierto punto, a condiciones de carácter internacional. Pero decisiones como la cancelación del aeropuerto de Texcoco, la apuesta por rescatar a PEMEX y la construcción de la refinería de Dos Bocas no han hecho más que darle mayor incertidumbre a un entorno que se veía, ya de por sí, complicado. 

Dejando atrás la política, lo que es cierto es que nos encontramos ante un panorama económico global complicado. La teoría económica dice que así como hay épocas de expansión y crecimiento, también hay tiempos contracción en las que la actividad comercial disminuye y la gente tiene a apretarse el cinturón. El poco crecimiento que proyectan las economías más productivas indica que la bonanza de los últimos años se está acabando.

Hora de apretarse el cinturón: El consumidor promedio deja de gastar en tiempos de crisis. Paradójicamente, este comportamiento hace que las crisis se vuelvan más agudas porque desincentiva la actividad económica. 

La buena noticia es que los tiempos de crisis también traen consigo vientos de cambio y provocan una especie de destrucción creativa que beneficia a muchas industrias. Aquellos que se sumen a la ola de la economía digital no solo tendrán oportunidad de sortear mejor los cambios que vienen, sino que muchos crecerán a pasos agigantados. 

Tal es el caso de industrias como la del Fintech, la cual ofrece productos y servicios financieros más accesibles y de forma más dinámica que los bancos tradicionales a través del uso de tecnologías de la información y comunicación (CONDUSEF). Líderes de la industria como Christine Chang comentan que a pesar de las expectativas negativas de crecimiento, algunas de las startups y empresas en este tipo de industrias están teniendo crecimientos de triple dígito y recibiendo inversiones sin precedentes.

Otros voceros de la industria como Andrés Fontao, cofundador de Finnovista (uno de los mayores impulsores de las nuevas tecnologías en servicios financieros y de seguros en América Latina –y a quien tuve la oportunidad de entrevistar en persona) está tan seguro del potencial para este tipo de empresas en México que la semana pasada voló desde Nueva York para anunciar la sexta edición del Finnosummit, la conferencia más grande sobre Fintech e InsurTech (tecnología aplicada a la industria de los seguros) en toda la región. 

Trabajando por la inclusión financiera: Andrés Fontao (arriba) platica cómo industrias del Fintech e InsurTech cierran las brechas en el acceso a servicios financieros y de seguros  gracias a la aplicación de nuevas tecnologías. Foto: Ricardo M. Salas

Eventos como éste son un gran escaparate para el éxito de empresas mexicanas, como es el caso de Credijusto, fundada por los jóvenes David Poritz y Allan Apoj (de 30 y 29 años), y que este año recibieron una línea de crédito por 100 millones de dólares por parte de Goldman Sachs, junto con una mención en el  Wall Street Journal.

La revolución digital está llegando a todas las industrias, y lo que para algunos es un gran problema es para otros una gran área de oportunidad. México se caracteriza por tener un mercado electrónico relativamente pequeño (aunque creciente y con un valor de miles de millones de dólares), una alta tasa de informalidad y un gran número de empresas. Este es el tipo de entornos en los que compañías como Credijusto, Creze y Kubo.financiero están proliferando, al otorgar micro-préstamos y líneas de crédito a PyMEs y negocios familiares que, en la mayoría de los casos, no califican para un crédito con un banco tradicional.

Tal parece que también los bancos están prestando atención. Si bien al principio los veías como una amenaza potencial, muchos de los grandes jugadores de la banca están ahora volteando a ver a las startups exitosas en la industria del fintech como aliadas potenciales para poder llegar a consumidores en el sector informal o que necesitan de créditos con esquemas de pago mucho más flexibles y adaptados a la realidad de la economía mexicana y de América Latina.

El siguiente paso es la transformación de la industria de los seguros. “¡Las aseguradoras se encuentran ahora en donde estaban los bancos hace cinco años!”, aseguraba Fontao en una conferencia por parte de Finnovista la semana pasada. Este sector aún tiene muy pocos jugadores en nuestro país, pero promete retornos muy prometedores para quienes sepan aplicar la ola digital que está transformando a ésta y tantas otras industrias.

Las economías se están desacelerando y las industrias tradicionales están viendo las consecuencias. La tecnología digital y el comercio en línea parece ser el único segmento que va contracorriente y muestra crecimientos promisorios. Un último ejemplo es el de Click Abasto, una plataforma virtual fundada por la mexicana María Esther Rodríguez que busca llevar productos de la Central de Abastos en la Ciudad de México a precio al mayoreo. Tal parece que Rodríguez recibe más ofertas para comprar su negocio de las que pueda procesar, aún así entiendo que se ha rehusado a aceptar alguna de ellas y continuará operando al frente del negocio.

La transformación digital es la mejor forma de sortear la recesión económica global que se avecina, por más grande o pequeña que ésta sea.

 


Sobre el autor:

Ricardo M. Salas es comunicador especializado en política pública. Conduce un programa sobre emprendimiento en México y América Latina, y escribe sobre diversos temas de interés colectivo: salud pública, desarrollo sostenible, ciencia y tecnología, política y cultura popular. Fungió como analista político desde Alemania y ha entrevistado a algunos de los actores más influyentes de la agenda internacional. Es audiófilo por accidente y melómano de tiempo completo. Está a favor de: el estado de derecho. En contra de: la prepotencia, el nacionalismo y los extremos de la política de identidad. Puedes saber más sobre él en www.segunricardo.com

Mercedes Migoya61 Posts

Mercedes Migoya es la directora de Contenido de Telokwento. Es internacionalista y ha desarrollado su carrera en medios de comunicación. Le interesa especialmente todo lo que tiene que ver con Medio Oriente y Seguridad Internacional. A favor de: varias libertades, especialmente la de expresión. En contra de: la corrupción, el abuso de poder y la burocracia.



Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password