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Qatar 2022: ¿Otro caso de greenwashing?

Los organizadores del Mundial prometieron que sería 100% neutral en carbono. ¿Será que sí van en serio? ¿O más bien se trata de otro caso de greenwashing?

A todo los issues que han salido a la luz en esta Copa del Mundo, desde el estricto código de vestimenta para los asistentes, la restricción para beber alcohol durante el evento, pero sobre todo cómo el gobierno qatarí se ha pasado por el arco del triunfo algunos derechos humanos —especialmente de las mujeres y la comunidad LGBTIQ+—, y el trato hacia los trabajadores migrantes, hay que sumarle las preocupaciones ambientales.

Desde que se dio a conocer que Qatar sería la nación anfitriona de la Copa del Mundo, los organizadores del evento anunciaron a los cuatro vientos sus planes de llevar a cabo el primer Mundial 100% neutral en carbono de la historia. ¿Y eso cómo se come? Bueno, lo que los qataríes prometieron hacer es salir tablas con la Pachamama, o sea, que cualquier emisión de carbono que se produzca antes, durante y después del evento, sea mínima y compensada.

Peeero, a pesar de esta pinky promise y todas la buenas intenciones, algunos datos demuestran que la Copa Mundial de Qatar 2022, en lugar de pasar a la historia como el evento futbolístico más ecofriendly de la historia, muuuy probablemente será recordada como uno de los casos de greenwashing más decepcionantes hasta el momento.

Nunca antes una Copa del Mundo había sido puesta bajo la lupa de forma tan minuciosa en este tema como le está pasando a la de Qatar 2022. Aunque, eso sí, ningún otro anfitrión se había atrevido a poner la vara tan alta en cuanto a sus compromisos sostenibles.

El caso es que acá en TLK nos dimos a la tarea de investigar cuáles son las tarjetas verdes, rojas y amarillas que, hasta el momento, se ha sacado el evento futbolístico más esperado del año.

Las tarjetas rojas

Es hora de que vayas por un kleenex y salgas a abrazar a tu árbol favorito antes de seguir leyendo...

Si bien la FIFA se ha hecho bieeen pato a la hora de hacer cuentas respecto a cuántas emisiones de dióxido de carbono (CO2) producirá la Copa del Mundo de este año, Carbon Market Watch (CMW) —una organización sin fines de lucro que trabaja muy de cerca con la Unión Europea— sacó un informe para calcular de cuántas emisiones estaremos hablando con el Mundial —por muy complejo que resulte calcular esto en cualquier producto, servicio o evento—.

Así, CMW reveló que el Mundial generará aproximadamente 3.6 millones de toneladas de CO2, una cifra altísima si la comparamos con los 2.1 millones que se emitieron en Rusia (2018) o los 2.7 millones de CO2 que se generaron en Brasil (2014).

El reporte también señaló que la gran mayoría de estas emisiones, alrededor del 95%, son indirectas y vendrán de la construcción de infraestructura, el transporte y los hoteles.

  • Estadios vemos, emisiones no sabemos…

Vamos por partes. Hablemos primero de la infraestructureishon. Para que se pudieran llevar a cabo numerosos partidos al mismo tiempo, el gobierno de Qatar mandó a construir siete nuevos estadios y renovó otro completamente.

Ajá, todo muy cool, pero según el reporte de CMW, la FIFA hizo mal sus cuentas a la hora de estimar cuántas toneladas métricas de dióxido de carbono (MtCO2e) se emitirían durante las construcciones de estos recintos. Y es que, en vez de ser los 0.2 MtCO2e que reportaron, esta cifra en realidad podría llegar a ser de 1.6 MtCO2e, o sea, ocho veces más de lo que habían prometido.

Por otro lado, la FIFA también optó por hacerse de la vista gorda en cuanto a los 10,000 litros de agua diarios que, según The Guardian, cada estadio y campo de entrenamiento necesitará para preservar el verdor de sus pastos.

  • Con los niveles de contaminación por los cielos… ¡literal!

En cuanto al transporte, si ponemos en una balanza qué sector contaminará más de todos en la planeación y ejecución de este evento, el reporte de CMW estima que los servicios de transportación son los que se llevará la copa.

¿Pooor? Se cree que será así porque Qatar tiene una capacidad de alojamiento limitada, al ser un país pequeño. Para que te des una idea, ¡Qatar es prácticamente del mismo tamaño que Querétaro! Por lo que varios fanáticos tendrán que hospedarse en países vecinos. Uno de los principales patrocinadores del evento, Qatar Airways, estimó que se realizarán más de 160 vuelos diarios —desde Dubai, Omán y Bahrein— para transportar a los espectadores de la región a Doha, de ida y regreso. *Tssss*

Según Akbar Al Baker, director ejecutivo de Qatar Airways, los aviones que se emplearán para estos trayectos generan “emisiones muy bajas en comparación con los aviones normales que vuelan en la mayoría de las otras aerolíneas”. Al Baker dio una entrevista a CNN al respecto, pero no proporcionó ningún detalle respecto a cómo y por qué esto puede ser posible.

Lo que sí salieron a decir los organizadores respecto a este señalamiento es que todas las emisiones que produzcan los viajes en avión o transporte en general serán compensadas con un millón de árboles plantados. Ya veremos…

Una tarjeta verde

Aunque la construcción de los estadios causó demasiadas emisiones de CO2, uno se llevó una estrellita en la frente. Se trata del estadio 974 —que se bautizó haciendo referencia a la clave lada del país del Golfo Pérsico—, construido justo con 974 contenedores de transporte que podrán alojar hasta a 40,000 fanáticos durante seis partidos de fase de grupos y uno de octavos de final. Se supone que, tanto este coliseo como algunos otros, fueron diseñados para que después del torneo sean desmantelados y puedan reutilizarse para alojar desde centros educativos, clínicas deportivas, hoteles, centros comerciales y hasta un hospital de medicina deportiva.

Las tarjetas amarillas

Si crees que el no asistir a Qatar presencialmente te hace un fan más sustentable que aquellos que si irán, te tenemos noticias…

En caso que tengas pensado seguir tus partidos de fut favoritos —ya sea a través de tu compu o tele— déjame decirte que, desafortunadamente, también estarás participando en la contaminación de este evento. Y es que, según el investigador sobre huellas de carbono Berners-Lee —también hermano del creador del internet, Tim Berners-Lee—, pasar una hora frente a la pantalla de una MacBook Pro emite 179 gramos de CO2, mientras que en una pantalla de televisión de plasma — ¡Ojo! Este cálculo varía dependiendo el modelo de la tele— podría emitir hasta 358 gramos de CO2, lo equivalente a manejar 965 kilómetros —pon tú, de la Ciudad de México al centro de Oaxaca, ida y vuelta—.

Ahora bien, si alrededor de 10,000 personas deciden sintonizar un sólo partido de futbol a través de la página oficial de la FIFA, en conjunto, producirán 1,041 kilogramos de CO2, casi el mismo peso que siete luchadores de sumo y lo que 48 árboles son capaces de absorber en un año. ¿Mejor excusa para reunirte con tus amigos para ver el Mundial? Imposible.

Ademáaas, si te gusta echarte unas chelitas durante los partidos, fíjate Homero que hay algo que debes saber: cada litro de cerveza equivale a tres litros de agua ¡¿Kháaa?! Al menos eso es lo que algunas cerveceras, como Heineken, han reportado. Aunque recientemente anunciaron una meta que consiste en que para 2025 en vez de tres se necesiten 2.5 litros de líquido potable… ¡ni Julio Regalado se avienta esos ofertones!

Según el académico Wilfrido Gómez-Arias, “las cerveceras son parte del grupo que hemos denominado los millonarios del agua, pues explotan millones de metros cúbicos de agua al año y forman parte de este 1% que explota alrededor de una quinta parte del agua en México. Estamos hablando de un grupo de 3 mil 304 usuarios que explotan el 22 por ciento de agua en nuestro país”. ¿Cómo te quedó el ojo?

Créditos de carbono: el penalty predilecto de la ecología

Desde hace casi 30 años, las naciones que asistieron al Protocolo de Kioto, crearon en conjunto el concepto de los créditos de carbono. Son algo así como una forma de traducir a billetes y monedas las huellas de carbono que emiten los países y las empresas. Ante los ojos de Berners-Lee, esto es importantísimo porque si la humanidad le pone un valor a las emisiones de carbono que son emitidas, podemos tener una mejor idea respecto a cuánto estamos “gastando”.

Teniendo esto en cuenta, para que el Mundial de Qatar pueda lograr la tan añorada neutralidad de carbono, los organizadores del torneo prometieron que, aquellas emisiones de carbono que se generen, serán recompensadas en forma de créditos de carbono.

Aunque todo esto suena súper ecofriendly, hay un pequeño pero importantísimo detalle que la organización Carbon Market Watch nos suplica que no dejemos de lado y es que, se supone que el plan de créditos de carbono de la Copa del Mundo cuenta con criterios diferentes a otros sistemas de crédito de carbón que hay a nivel internacional. Además, los investigadores estiman que, hasta el momento, Qatar únicamente ha asegurado 130,000 créditos de carbono de los 1.8 millones que había prometido.

¿Y qué dicen los organizadores al respecto? En una conferencia de prensa, un portavoz del Comité Supremo de Qatar y responsable de la organización de la Copa del Mundo, salió a decir que el compromiso del país con una Copa del Mundo sin emisiones de carbono debería ser "reconocido, en lugar de criticado" y que las críticas del informe de Carbon Market Watch eran "especulativas e inexactas".

El eco-marcador final de Qatar

Aún no podemos saber con exactitud cuál será el eco-marcador final de Qatar. Y es que, el tiempo se convertirá en el mejor réferi, pues tendremos que esperar a que este evento finalice para que te podamos contar cuál fue el impacto medioambiental que tuvo Qatar 2022 en el planeta, así como comprobar si las promesas de los qataríes se hicieron o no realidad.

Por ahora, lo único que podemos hacer es seguir compartiendo nuestra pasión por el futbol sin dejar de lado la consciencia y el cuidado del medio ambiente.

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