Durante la reunión, Zelensky mostró su faceta más diplomática diciendo: “Es un honor para mí ser el primer presidente de Ucrania en la historia de las relaciones ucraniano-británicas en ser honrado por el monarca británico con una audiencia”.
También fue al Parlamento británico, donde eligió el momento perfecto para entregarle a la presidenta de la Cámara de los Comunes, Lindsay Hoyle, el casco de uno de los pilotos ucranios más famosos que tenía grabada la frase: “Tenemos la libertad. Danos las alas para protegerla”. Ahí mismo Zelenzky dijo: “Apelo a ustedes y al resto del mundo (...) cazas de combate para Ucrania, alas para la libertad”.
Y luego en París
Por la nochecita tomó un vuelo directo a París, donde fue recibido en el Palacio del Elíseo por el presidente Emmanuel Macron y el canciller de Alemania, Olaf Scholz. Allí, los tres dieron un mensaje en conjunto, donde Zelensky agradeció a franceses y alemanes la ayuda y repitió su petición, diciendo que se necesita más para cambiar las reglas del juego de la invasión.
Quedó pendiente...
El gobierno de Reino Unido dijo que ayudará a Ucrania con más entrenamiento a soldados ucranianos para el manejo de aviones cazas Typhoon y F-35, porque ha explicado un portavoz de Sunak: “Son extremadamente sofisticados y necesitan meses de entrenamiento para pilotarlos”, dejando la puerta abierta a un envío de estos aviones en un futuro no taaan lejano.
“Nada está fuera de la mesa cuando se trata de proveer ayuda militar a Ucrania (...) Los aviones forman también parte de la conversación, y hoy también hemos discutido ese asunto”, dijo Sunak.
Quien no se aguantó las ganas de comentar sobre el asunto fue el ex primer ministro británico, Boris Johnson, que apenas terminó el discurso de Zelensky frente el parlamento, publicó un comunicado que decía: “No hay nada que perder y hay mucho que ganar si enviamos ya los aviones”.