El Día internacional para celebrar la identidad trans* es el día 31 de mayo. Importante notar cómo, a comparación de los días para celebrar a lxs lesbianas y personas bisexuales, en el día “para” las personas trans* se impulsa a visibilizarlas. Día internacional de la visibilización trans*.

Este es un punto de partida esencial al entrar al mes de junio —“Pride Month”—. El mes completo celebra todas las identidades cuir, pero nosotrxs nos enfocaremos en uno de los grupos más vulnerables dentro de esta comunidad.

Esta vulnerabilidad no es difícil ubicarla. Se puede ver en la persecución institucional y sistemática que se está viendo en Estados Unidos o en el hecho que, en México, siete de cada diez personas cuir asesinadas son trans* (Ortíz, 2026).

Aunque estos temas son de extremada relevancia y deben de atenderse, muchas veces las noticias e investigaciones han dejado de lado lo individual por encima de lo colectivo. Podría parecer que estas violencias tan extremas son las únicas que viven las personas trans*, pero es esencial ir más allá y profundizar un poco más en su vida diaria. En todas las pequeñas interacciones que vivimos.

Porque, como todas las personas trans* sabemos —o ustedes si tienen a alguien trans* en su vida—, en todo contexto nos enfrentamos a situaciones que complican nuestra vida (por lo menos un poquito).

Sumerau, Cragun y Mathers (2015) hablan de cómo en todas las interacciones cotidianas hay “prácticas que probablemente ocurren de diversas formas cuando las personas (intencionalmente o no) construyen una visión del mundo cis-normada vacía de experiencia trans*”. En otras palabras, en cualquier contexto, las experiencias y personas trans* no entran dentro de las consideraciones de las personas cis. Esta vivencia vacía de la identidad trans* lxs autores denominan realidad cis-generada ya que invisibiliza cualquier cosa que salga de lo “común”.

Esto no es algo que siempre suceda intencionalmente o con fin de discriminación, pero la ausencia de una realidad trans* crea supuestos y prejuicios cisnormativos que solidifica una interpretación cisnormativa del mundo (Ibid.). Cualquier situación que involucre una característica trans* —o disidente, o fuera de las normas cis— es interpretada dentro de la realidad cis-generada. En otras palabras, ciertas características no tienen explicación en dicho mundo, lo que genera tensiones y choques al intentar interpretar lo interpretable.

Todo lo anterior no solo se encuentra en las violencias o en la discriminación directa —cómo se podrían ver en escuelas, hospitales, etc.— pero en cualquier y todo lugar en donde la realidad cis-generada esté presente. Considerando que, en México, el 99.1% (Inegi, 2022) de toda la población mayor a 15 años es cis, se entiende que difícilmente se puede escapar de ella.

Es con esta suposición —que la realidad cis-generada es algo inevitable en la vida de las personas trans*— como podemos comenzar a entender la invisibilización tan estructural que vivimos en nuestra vida diaria.

Esto se puede ejemplificar con una situación muy común para las personas trans*: una interacción —que conlleva un choque— en el baño. Una mujer cis, cuando va al baño, no tiene por qué cuestionarse su rol. Ella entra al baño de su trabajo (o escuela, o centro comercial favorito) diario sin mayor preocupación. Esto cambia cuando, por ejemplo, me ve a mí —una mujer trans— en el mismo baño.

En ese momento la mujer cis tiene que definirse a sí misma por (tal vez) primera vez. Nunca antes había cuestionado su rol en el baño, pero ahora se cuestiona su rol y el mío en relación con la situación en la que nos encontramos. Ella podrá pensar: “Yo soy una mujer en el baño de mujeres, y esta persona no es mujer —podrá pensar que soy hombre o simplemente algo distinto a mujer— por lo tanto…”.

¿Qué hace la mujer al verme en el baño e interpretar(me) de una forma específica? Esta interacción ya involucra un choque ya que la realidad cis-generada de la mujer no le permite interpretarme como una mujer trans. La realidad en la que vive está vacía de identidades trans*, por ello es imposible que me vea por lo que soy. Por lo que se ve obligada a interpretarme de alguna otra forma distinta a mi identidad.

Ahora, la mujer podrá reaccionar de formas muy diferentes. Podrá enfrentarme e intentar correrme del baño, podrá preguntarme amablemente, podrá ignorarlo, podrá solamente verme de una forma extraña, etc. Pero, para fines prácticos, la interacción ya es una inesperada —para ambas— que desafían el mundo de, por lo menos, una de las personas involucradas.

Este es solamente un ejemplo de una interacción. ¿Cuántos de ellos creen que tengamos las personas trans* en un día? ¿En una semana? ¿A lo largo de nuestras vidas? El ejemplo del baño es uno que, la mayoría de las veces no resulta en algo mayor. En mi experiencia, simplemente me ven raro y se siguen. 

Pero, lo que estamos buscando no es la posibilidad (o no) de una escalada a violencia. Lo que buscamos es mostrar cómo el problema es la invisibilización que vivimos las personas trans*. El choque en el baño no es porque yo —o cualquier identidad no cis—sea trans*, es porque las personas no tienen conocimiento de las diferentes identidades.

Es necesario que las personas estén conscientes que existimos y lo que involucra nuestra existencia. La mayoría de las personas nos son transfóbicas, solamente actúan de formas transfóbicas por falta de conocimiento.

Así, en lugar de que las personas cis intenten entender nuestra identidad sin las herramientas ni conceptos necesarios—que resulta en nosotrxs muchas veces teniendo que explicarlo—, estén preparadas para la posibilidad de encontrarse con lo disidente.

Hay disidencia en todos lados —racial, en discapacidades, etc.—, pero la diferencia es que, por lo general, tenemos mayores herramientas y entendimiento para interactuar con ellas.

Está en todxs nosotrxs empezar a crear una realidad en donde todxs quepamos. El primer paso debe de ser visibilizar a quienes más lo necesitan para así poder empezar a construir empatía. Solamente a través de educar a toda la sociedad podremos lograrlo.

Referencias:

SOBRE LA AUTORA

Seguir leyendo